Por Dr. Daniel Cassola
Hoy se celebra el Día Nacional de la Donación de Órganos y Tejidos. La fecha del 30 de mayo se propuso por el nacimiento del hijo de la primera paciente que dio a luz después de haber recibido un trasplante hepático en un hospital público, lo que representa la posibilidad de vivir y dar vida después de un trasplante.
Durante el 2016 se realizaron 1694 trasplantes: 1273 provenientes de donantes fallecidos y 412 de donantes vivos.
Para convertirse en donante toda persona mayor de 18 años puede manifestar su voluntad respecto de la donación de órganos a través de www.incucai.gov.ar o llamando al teléfono gratuito 0800 555 4628. Otra forma de dejar sentada su voluntad de donar es en el momento de tramitar el Documento Nacional de Identidad en los registros civiles. También puede realizarse este trámite firmando un acta de expresión de voluntad en el INCUCAI o en los organismos provinciales de ablación e implante de todo el país.
En el mismo sentido, se difundió el siguiente punteo informativo sobre los donantes y la información importante:
1- En el circuito de donación y trasplante participan muchísimas personas y diferentes instituciones, hecho que brinda transparencia al proceso.
2- La donación de órganos solo se evalúa como posibilidad cuando los médicos autorizados por el INCUCAI confirman el fallecimiento de la persona. La ley argentina establece una evaluación muy rigurosa para diagnosticar la muerte y, a su vez, exige que dos médicos (un terapista y un neurólogo) firmen el acta de defunción luego de haber realizado dos veces esta evaluación con un intervalo de seis horas.
3- Vos decidís qué órganos y tejidos donar y cuáles no, y en cualquier momento podés modificarlo o revocarlo. Comunicá a tu entorno y formalizá tu elección completando el acta de expresión de voluntad del INCUCAI.
4- Asimismo, la ley aplica el «consentimiento presunto atenuado», esto significa que si la persona no se opuso en vida a la donación, se la considera donante, dándole la prerrogativa al grupo familiar para que pueda expresar la voluntad del fallecido.
En teoría hasta ocho vidas se pueden salvar con un donante de órganos (corazón, hígado, páncreas, intestinos, 2 riñones y 2 pulmones). Los donantes podemos ser muchos, pero efectivamente luego serán pocos. Según calcula el Departamento de Salud de Estados Unidos solo 3 de cada 1000 personas mueren en condiciones de donar sus órganos. Lo importante, entonces, es aumentar la lista de donantes.









