El control de la diabetes es uno de los desafíos de la salud post pandemia

Ayer fue el Día Mundial de la Diabetes, jornada en la que los especialistas recordaron la importancia de retomar las consultas aplazadas por la pandemia de coronavirus. La diabetes cuenta con una elevada mortalidad y disminuye, en promedio, la expectativa de vida entre 5 a 10 años.

Por Dr. Daniel Cassola

Es imprescindible retomar las consultas como antes de la pandemia. Ese es el mensaje central de la jornada en la que se pone en foco la actualidad de la enfermedad conocida como diabetes. Mal controlada, es una causa importante de ceguera, insuficiencia renal, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y amputación de los miembros inferiores. Desde 1980 el número de personas con diabetes en el mundo casi se ha cuadruplicado: 425 millones de adultos padecían diabetes en 2017, frente a los 108 millones de 1980.

En 2019, previo a la pandemia, se estima que la diabetes fue la causa directa de 1.500.000 muertes alrededor del planeta. En nuestro país, la Sociedad Argentina de Diabetes (SAD) calcula que la enfermedad alcanza a 4 millones de personas, aunque al tratarse de una patología subdiagnosticada, la cifra podría llegar a duplicarse. Según datos de la cuarta Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR), realizada por el Ministerio de Salud de la Nación, en Argentina el porcentaje de personas con glucemia elevada o diabetes en el país aumentó, pasando de 9,8 por ciento en 2013 a 12,7 por ciento cinco años después.

“Estas cifras no son llamativas ya que están en consonancia con el marcado crecimiento de la obesidad y la disminución de actividad física de la población”, comentó María Laura Chiormi, integrante del Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires, sobre los principales factores de riesgo de la enfermedad. En efecto, el sobrepeso y la obesidad están en una tendencia de aumento sostenido en Argentina: actualmente presentan exceso de peso el 68 por ciento de los adultos y 41 por ciento de los niños, niñas y adolescentes de 5 a 17 años.

“La alimentación del paciente con diabetes no debería ser distinta a lo que es una alimentación saludable, es decir, el enfoque debe ser guiado a patrones de alimentación saludables con comidas caseras que incluyan frutas, verduras, frutas secas, legumbres, lácteos, grasas de buena calidad, carnes, cereales integrales, panes integrales caseros, evitando los productos ultraprocesados”, aseguró Cecilia Merkel, directora del Seminario de Diabetes del Campus del Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires.

Merkel, que también integra la Unidad de Diabetes del Hospital El Cruce, sostuvo que “una persona no consume sólo hidratos de carbono o proteínas o grasas por separado, consume alimentos, con lo cual ingiere un conjunto de macronutrientes, por eso es tan importante centrarse en la calidad alimentaria, en la matriz del alimento”. Y aconsejó: “La opción de bebida siempre debiera ser agua, reduciendo la ingesta de bebidas azucaradas y endulzadas artificialmente”.

Además de llevar adelante una dieta saludable, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), realizar actividad física de manera regular, liberarse del stress, evitar el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad retrasa la aparición de la enfermedad. De la misma manera se aconseja prescindir del consumo de tabaco. El tipo 2 es la forma de diabetes más común y, si bien existe producción de insulina, esta es insuficiente y actúa de forma incorrecta. Suele manifestarse después de los 40 años aunque se observa cada vez más en personas más jóvenes. Este tipo de diabetes está asociada al sobrepeso y obesidad, a una alimentación inadecuada, y a falta de actividad física, además de antecedentes familiares en esta enfermedad.

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