Por Redacción Curar con Opinión
Durante la primera quincena de julio, el Ministerio de Salud de la Nación ha emitido una preocupante notificación: se han registrado 2.080 casos de dengue en el país. A pesar de estar en pleno invierno, las infecciones continúan ocurriendo, lo que subraya la gravedad del problema y la importancia de tomar medidas preventivas.
El dengue, una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti, se ha convertido en un problema de salud pública mundial debido a diversos factores, entre ellos el cambio climático y la proliferación de recipientes descartables que se convierten en criaderos de mosquitos.
Los síntomas del dengue pueden variar ampliamente, desde infecciones asintomáticas hasta formas más graves de la enfermedad. El período de incubación oscila entre 5 y 7 días, y las personas infectadas pueden tener el virus en su torrente sanguíneo desde 1 día antes hasta 5 o 6 días después de la aparición de la fiebre.
En los casos sintomáticos, la enfermedad puede manifestarse con un cuadro febril agudo de corta duración (2 a 7 días) acompañado de malestar general, cefalea, náuseas, vómitos, cansancio intenso, dolor retroocular, dolor muscular, dolores articulares, prurito y síntomas digestivos como dolor abdominal leve y, en ocasiones, diarrea.
Aproximadamente el 50% de los casos pueden presentar una erupción cutánea, y algunos pacientes de dengue pueden evolucionar hacia formas graves (dengue grave) caracterizadas por manifestaciones hemorrágicas y que pueden llevar a un cuadro de shock.









