Día Nacional del Chagas: 7 millones de personas en riesgo de contraer la enfermedad

Cada 26 de agosto se conmemora el Día Nacional del Chagas en Argentina. Se estima que aproximadamente 1.6 millones de personas están infectadas y otras 7 millones están en riesgo debido a su ubicación en áreas endémicas o de riesgo.

Por Dr. Daniel Cassola

La enfermedad de Chagas, también conocida como enfermedad de Chagas-Mazza, es una patología que presenta desafíos únicos debido a su diversidad en manifestaciones clínicas y su propagación. Esta jornada no solo sirve para generar conciencia sobre esta enfermedad, sino también para promover acciones concretas que ayuden a prevenir su propagación y tratar a quienes ya están afectados por ella.

El agente detrás de esta enfermedad es el parásito Trypanosoma cruzi, el cual puede encontrarse en la sangre y tejidos de las personas infectadas, así como en insectos vectores, como la vinchuca. Es importante comprender que no todas las personas infectadas desarrollan síntomas; se estima que solo del 25% al 30% de las personas infectadas por el parásito desarrollan la enfermedad de Chagas-Mazza.

En Argentina, el Chagas es un problema de salud pública significativo. Se estima que aproximadamente 1.6 millones de personas están infectadas y otras 7 millones están en riesgo debido a su ubicación en áreas endémicas o de riesgo. Quizás uno de los datos más alarmantes es que alrededor de 1,300 bebés nacen con la enfermedad anualmente, lo que resalta la urgente necesidad de medidas preventivas y de tratamiento.

El abordaje de la enfermedad de Chagas va más allá del simple control del vector (la vinchuca). Prevenir su propagación requiere de una mejora en el hábitat, incluyendo infraestructura básica como cloacas y el manejo adecuado de aguas estancadas. La fumigación es una herramienta clave en este esfuerzo, pero también es esencial el control de mujeres embarazadas y de aquellas en edad fértil. Además, el control riguroso de los bancos de sangre es crucial, ya que la enfermedad puede transmitirse también de madre a hijo durante el embarazo.

El Dr. Miguel Schiavone, del Servicio de Cardiología del Hospital Británico, enfatiza que el tratamiento varía según la etapa de la enfermedad. Durante la etapa aguda, antiparasitarios como el benznidazol o el nifurtimox pueden ser utilizados. Sin embargo, en la etapa crónica, estos medicamentos pueden no ser efectivos en todos los casos, lo que hace necesaria una evaluación individualizada. Además, se debe proporcionar atención médica para abordar las complicaciones relacionadas con el Chagas, especialmente las de naturaleza cardíaca.

Una de las complicaciones más graves del Chagas es la insuficiencia cardíaca. El parásito puede dañar el músculo cardíaco con el tiempo, debilitándolo y afectando su capacidad para bombear sangre de manera eficaz. Esto puede llevar a síntomas como arritmias, mareos, fatiga y, en casos extremos, pérdida del conocimiento.

Es importante destacar que la enfermedad de Chagas no siempre presenta síntomas evidentes. Durante la etapa aguda, los síntomas pueden incluir fiebre, dolores musculares, diarrea e inflamación ocular. Sin embargo, en la etapa crónica, alrededor del 70% de las personas no muestran síntomas notables, lo que hace que el diagnóstico sea un desafío. Las pruebas de serología, que implican la extracción de sangre, son esenciales para confirmar la presencia del parásito y el contacto previo con él.

Históricamente asociada con áreas rurales y viviendas tradicionales, como los ranchos de adobe y paja, la enfermedad de Chagas ha evolucionado debido a la urbanización y migración. El concepto de «Chagas urbano» ha emergido a medida que la enfermedad ha encontrado su camino hacia las grandes ciudades, incluyendo lugares como San Juan, Mendoza, Catamarca, San Luis y La Rioja en Argentina. Esto demuestra que la transmisión activa a través de vectores aún es una preocupación en entornos urbanos.

.

También te puede interesar...