Por Redacción Curar con Opinión
En un emotivo acontecimiento que ha conmovido a la comunidad médica y al público en general, una niña salteña de dos años ha experimentado el milagro de la audición gracias a una innovadora neurocirugía realizada en el Hospital de Alta Complejidad El Cruce Néstor Kirchner en Florencio Varela, considerada como un «hito de la salud pública». La pequeña Guillermina Gorbal, quien nació con una hipoacusia bilateral profunda y sin cóclea ni nervio auditivo, ha logrado escuchar por primera vez a través de un Implante Auditivo de Tronco Encefálico (ABI), en una operación que marca un paso significativo en la atención médica y la tecnología en Argentina.
La niña, que nació completamente sorda, enfrentaba un futuro de silencio. Sin embargo, el equipo médico del Hospital El Cruce se propuso cambiar esa realidad. El pasado 16 de junio, Guillermina fue sometida a una cirugía de alta complejidad para implantarle el ABI. Este tipo de implante es capaz de estimular directamente el tronco encefálico, permitiendo a personas con discapacidad auditiva profunda percibir el sonido de manera única.
La cirugía, que marca la primera operación de este tipo realizada en un hospital público en Argentina, fue llevada a cabo por un equipo médico compuesto por los neurocirujanos Eduardo Salas y Miguel Mural, junto con el otorrinolaringólogo Marcos Arabel. Después de dos meses de la intervención, el implante fue activado y la niña comenzó a percibir sonidos por primera vez en su vida.
La familia de Guillermina se ha sentido profundamente conmovida por este avance médico. «Ella está muy contenta, es una niña muy despierta. A pesar de que tiene dos añitos y seis meses, veo que reacciona, que le gusta, y eso es muy importante. Ahora está percibiendo sonidos y eso nos sensibiliza, estamos haciendo todo para que pueda escuchar y mejorarle la calidad de vida. Estamos muy satisfechos y esperanzados con el implante», compartió Rubén Gorbal, el padre de la niña.
La cirugía de implante de tronco encefálico es una solución para aquellos pacientes que no pueden beneficiarse de los implantes cocleares convencionales debido a la falta de una cóclea funcional o de un nervio auditivo. A través de la estimulación directa del tronco encefálico, se abre una puerta a un mundo de sonidos previamente inaccesibles.









