Por la baja vacunación Argentina corre riesgo de reingreso de la poliomielitis

Actualmente, alcanza al 75 % de la población objetivo. En la víspera del Día Mundial de la Poliomielitis, es fundamental comprender por qué la vacuna contra esta enfermedad es esencial para la salud pública en Argentina.

Por Dr. Daniel Cassola

La prevención de enfermedades a través de la vacunación es uno de los logros más significativos de la medicina moderna. En el caso de la poliomielitis, esta práctica cobra un significado aún más vital en Argentina, donde la cobertura de la vacuna contra esta enfermedad alcanza apenas el 75% de la población objetivo. Esta cifra, aunque no se puede subestimar, representa un riesgo potencial de reintroducción de una enfermedad que ha causado estragos en el pasado y que aún persiste en algunas partes del mundo.

La poliomielitis, también conocida como polio, es una enfermedad causada por el poliovirus, y se caracteriza por ser potencialmente mortal o altamente discapacitante. La transmisión de este virus ocurre a través de la materia fecal, y una vez que ingresa por vía digestiva, se dirige al sistema nervioso central, en particular a la médula espinal, donde puede causar parálisis severa.

Los pacientes afectados por esta enfermedad podían enfrentar graves consecuencias, como parálisis de los miembros inferiores o incluso la necesidad de un respirador para el resto de sus vidas.

Aunque Argentina no ha registrado casos de poliomielitis desde 1984, vale la pena recordar que en el pasado, esta enfermedad causó un importante brote en los años 1956 y 1957, con alrededor de 6,500 casos y cerca de 700 muertes. Posteriormente, se produjeron brotes menores en 1971 y 1983. Fue gracias a la implementación de la vacunación contra la poliomielitis, que comenzó en las etapas finales de la epidemia de 1957, que el país logró eliminar la enfermedad.

Sin embargo, la baja cobertura de la vacunación en 2021, relacionada en gran parte con la pandemia de COVID-19, ha generado una situación de alto riesgo de reintroducción.

El Gobierno argentino ha reconocido la importancia de abordar este problema y ha lanzado campañas para fortalecer la vacunación contra la poliomielitis en niños de uno a cuatro años, junto con otras vacunas esenciales.

La baja tasa de vacunación antipoliomielítica es motivo de preocupación, ya que podría permitir que la enfermedad regrese y amenace la salud de la población. La vacunación no solo protege a los niños, sino que también contribuye a la inmunidad colectiva, lo que significa que cuanto más alta sea la cobertura, menos oportunidades tendrá el virus de circular en la comunidad.

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