Argentina: se registran más de 40 mil casos de muerte súbita por año

La muerte súbita es un fenómeno devastador y muchas veces impredecible. Ha cobrado una creciente relevancia en Argentina, siendo responsable de la mitad de las muertes cardiovasculares y el 25% del total de muertes en adultos.

Por Dr. Daniel Cassola

Esta tragedia se define como una muerte natural de causa cardiovascular, ocurriendo de manera inesperada con un corto intervalo desde el inicio de los síntomas desencadenantes, a menudo en menos de una hora o durante el sueño. Lo alarmante es que alrededor del 50% de los casos se manifiesta en personas sin enfermedad cardíaca conocida, siendo su primera expresión.

Se estima que más de 40.000 personas por año sufren muerte súbita en Argentina, la mayoría fuera de centros asistenciales. Este evento puede afectar a personas de cualquier edad, aunque el riesgo aumenta con el tiempo.

La prevención primaria de la muerte súbita implica adoptar un estilo de vida saludable, que incluya una alimentación adecuada, ejercicio regular, no fumar y monitoreo constante de la presión arterial, azúcar y colesterol. Además, las visitas periódicas al cardiólogo son esenciales para la detección temprana de cualquier enfermedad cardíaca.

La rapidez en la respuesta ante un episodio de muerte súbita es crucial. Por cada minuto de retraso, se pierde un 10% de posibilidades de salvar a la víctima. Es por eso que la comunidad debe ser consciente de la importancia de aprender y aplicar las maniobras de RCP. La Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y la Fundación Cardiológica Argentina (FCA) ofrecen cursos para enseñar estas técnicas vitales, las cuales pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

El proceso de reacción rápida se resume en tres pasos sencillos:

  • Acercarse a la víctima, constatar si responde o respira y, si no lo hace, iniciar las maniobras de RCP.
  • Llamar al número de emergencias para que llegue la ambulancia.
  • Comprimir el centro del pecho de la víctima con las manos a una profundidad de 5 a 6 cm y una frecuencia de 100/120 veces por minuto hasta la llegada de la ambulancia. En presencia de un desfibrilador (DEA), seguir las indicaciones del dispositivo.

Si todos los habitantes de Argentina supieran cómo actuar, se podría reducir en un 70% las muertes súbitas que ocurren fuera del hospital.

La cadena de supervivencia, que comprende desde el reconocimiento precoz hasta los cuidados integrados post paro cardíaco, destaca la importancia de la colaboración comunitaria y la formación en RCP para aumentar las posibilidades de supervivencia. La prevención y la acción rápida son nuestras herramientas más efectivas para enfrentar la muerte súbita y proteger la vida de quienes están en riesgo.

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