Por Redacción Curar con Opinión
Estados Unidos anunció una revisión de su calendario nacional de vacunación infantil que reduce el número de vacunas recomendadas de manera sistemática. A partir de la actualización, las inmunizaciones contra el rotavirus, la gripe, la enfermedad meningocócica y la hepatitis A pasarán a depender de la decisión compartida entre padres y profesionales de la salud, según informó el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS).
Las nuevas directrices fueron aprobadas por el director interino de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en el marco de una revisión impulsada por el Gobierno federal con el argumento de alinear el esquema estadounidense con el de otros países desarrollados. La medida se anunció un mes después de que el presidente Donald Trump solicitara una reducción en la cantidad de vacunas incluidas en los calendarios infantiles.
El cambio introduce una modificación sin precedentes en el sistema de inmunizaciones del país. Las vacunas que pasan a la categoría de “decisión compartida” ya no cuentan con una recomendación universal explícita, sino que quedan sujetas a la evaluación individual entre las familias y los proveedores de atención médica. Desde el HHS aclararon que esta reclasificación no implicará la pérdida de acceso ni de cobertura por parte de los seguros de salud.
Sin embargo, la decisión generó fuertes críticas por parte de expertos en salud pública, quienes advirtieron que la falta de una recomendación clara podría reducir las tasas de vacunación y favorecer el aumento de enfermedades prevenibles. También cuestionaron que la modificación se haya realizado al margen del proceso habitual, que incluye la evaluación de un comité externo de asesores científicos especializados en vacunas.
Según informaron fuentes oficiales, dos altos funcionarios del HHS analizaron los calendarios de vacunación de más de 20 países desarrollados y elaboraron las recomendaciones que dieron lugar a los cambios anunciados. El nuevo esquema mantiene las vacunas contra 11 enfermedades, entre ellas sarampión, paperas y varicela, mientras que otras quedan reservadas para grupos de alto riesgo o bajo la modalidad de decisión compartida.









