Ciclosporiasis: la enfermedad parasitaria poco conocida que ya causó las primeras muertes en Estados Unidos
La mayoría de las personas conoce enfermedades transmitidas por alimentos como la salmonelosis o las infecciones por Escherichia coli. Sin embargo, existe otra afección mucho menos conocida que comenzó a generar preocupación entre las autoridades sanitarias por su crecimiento sostenido y por haber provocado recientemente las primeras muertes asociadas a un brote en Estados Unidos.
Por Dr. Daniel Cassola
Se trata de la ciclosporiasis, una enfermedad intestinal causada por un parásito microscópico que puede pasar desapercibida, pero que representa un riesgo importante para determinados grupos de población.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos del estado de Michigan confirmó el fallecimiento de dos personas en el marco del actual brote, las primeras muertes vinculadas a esta infección registradas en Estados Unidos. Ambas presentaban enfermedades preexistentes que podrían haberse agravado como consecuencia de la infección y de la deshidratación provocada por el cuadro gastrointestinal.
La enfermedad es causada por Cyclospora cayetanensis, un parásito que invade el intestino luego de ser ingerido a través de alimentos o agua contaminados con materia fecal. A diferencia de otras infecciones intestinales más frecuentes, la ciclosporiasis continúa siendo poco conocida por gran parte de la población, pese a que su incidencia aumentó en la última década.
Los síntomas suelen aparecer varios días después de la exposición e incluyen diarrea acuosa, náuseas, pérdida del apetito, dolor abdominal, fatiga y, en algunos casos, fiebre baja y pérdida de peso. Si bien la mayoría de las personas se recupera con el tratamiento adecuado, la enfermedad puede prolongarse durante semanas e incluso presentar recaídas cuando no recibe un diagnóstico oportuno.
Las complicaciones más importantes se producen por la pérdida de líquidos y electrolitos derivada de la diarrea persistente. En personas mayores, pacientes inmunocomprometidos o con enfermedades crónicas, la deshidratación puede agravar el estado general y aumentar el riesgo de hospitalización.
El brote actual refleja la magnitud que puede alcanzar esta enfermedad. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), desde el 1 de mayo se confirmaron más de 4.100 casos y se investigan otros 7.400 probables en 41 estados. El organismo advirtió que el número real de afectados podría ser considerablemente mayor debido a que muchos pacientes no consultan o no reciben un diagnóstico específico.
En Michigan, uno de los estados más afectados, las autoridades informaron más de 11.200 casos relacionados con el brote y 193 hospitalizaciones. Las investigaciones epidemiológicas intentan determinar el origen exacto de la contaminación, aunque los primeros análisis apuntan a la lechuga importada desde México y distribuida en restaurantes de una cadena de comida rápida en varios estados como una de las posibles fuentes de infección.
Los especialistas explican que el parásito suele contaminar frutas y verduras frescas durante el cultivo o el procesamiento cuando entran en contacto con agua contaminada. Por ese motivo, los casos aumentan con mayor frecuencia durante la primavera y el verano, épocas en las que también se incrementa el consumo de vegetales frescos.
Aunque la investigación continúa abierta y no se descarta la participación de otros alimentos o canales de distribución, las autoridades sanitarias reforzaron las recomendaciones de prevención. Entre las principales medidas figuran el lavado adecuado de frutas y verduras, la utilización de agua segura para el consumo y la preparación de alimentos, además de extremar las condiciones de higiene durante la manipulación de productos frescos.
