Detectaron los primeros casos de la subvariante BA.3.2 de COVID-19 en Argentina

Argentina registró los primeros casos de la subvariante BA.3.2 del coronavirus, un linaje de Ómicron que se encuentra bajo vigilancia internacional y que durante los últimos meses fue detectado en diferentes regiones del mundo. Por el momento, la evidencia disponible no indica que provoque cuadros más graves que otras variantes en circulación.

Por Dr. Daniel Cassola

El Ministerio de Salud de la Nación confirmó tres casos de BA.3.2 en la provincia de Buenos Aires a través del último Boletín Epidemiológico Nacional. Los contagios corresponden a un adulto y dos adultos mayores. Uno de ellos permanece internado y presenta comorbilidades.

La aparición del linaje se produce mientras la circulación general de SARS-CoV-2 se mantiene en niveles bajos y estables en Argentina durante 2026. La situación contrasta con la mayor actividad registrada durante la temporada para otros virus respiratorios, especialmente influenza y virus sincicial respiratorio (VSR).

BA.3.2 fue detectada inicialmente en Sudáfrica en noviembre de 2024 y es descendiente de Ómicron BA.3. Actualmente permanece clasificada como una variante bajo monitoreo (VUM), categoría utilizada para seguir linajes que presentan cambios genéticos que requieren vigilancia pero sobre los cuales todavía no existe evidencia suficiente para considerarlos una amenaza adicional significativa para la salud pública.

BA.3.2 mostró capacidad para evadir parcialmente la respuesta inmunológica

Una de las características que mantiene a BA.3.2 bajo vigilancia es su comportamiento frente a la inmunidad adquirida. Los datos disponibles muestran un marcado escape inmunológico, con niveles de anticuerpos neutralizantes sustancialmente menores en comparación con variantes descendientes de JN.1 y con los antígenos incluidos en las vacunas utilizadas actualmente.

Sin embargo, esta capacidad para evadir parcialmente los anticuerpos no implica necesariamente una mayor gravedad. El Ministerio de Salud señaló que las vacunas contra el COVID-19 continúan brindando protección frente a las formas graves de la enfermedad.

Hasta el momento tampoco se observaron señales de que BA.3.2 produzca proporcionalmente más hospitalizaciones o muertes que otros linajes de Ómicron. En función de la evidencia reunida, las autoridades consideran que representa un riesgo adicional bajo para la salud pública respecto de las variantes que ya se encuentran circulando.

La detección en Argentina amplía la presencia geográfica de un linaje que comenzó a ganar terreno internacionalmente hacia finales de 2025. Durante las semanas epidemiológicas 4 y 5 de 2026 llegó a representar cerca del 20% de las muestras notificadas globalmente, aunque con importantes diferencias entre regiones y sin un crecimiento uniforme.

Hasta febrero había sido identificada en al menos 23 países de África, Asia, Europa, América del Norte y Oceanía, entre ellos Sudáfrica, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, España, Francia, Australia, China y Canadá.

Los casos argentinos aparecen en un escenario de baja circulación de COVID-19

En América, BA.3.2 había sido registrada previamente en Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico, Costa Rica y Guyana Francesa. Los tres contagios confirmados en territorio bonaerense constituyen así las primeras detecciones informadas en Argentina.

Su llegada no supone, por sí misma, el comienzo de una nueva ola de COVID-19. La vigilancia genómica permite precisamente identificar qué linajes ingresan y circulan en el territorio, analizar su evolución y detectar de manera temprana eventuales cambios en la transmisibilidad o gravedad.

A más de seis años del comienzo de la pandemia, el SARS-CoV-2 continúa evolucionando y generando nuevos linajes. La aparición de variantes forma parte de ese proceso y no todas adquieren una ventaja suficiente para desplazar a las existentes o provocar un aumento significativo de casos.

En el caso de BA.3.2, los datos reunidos hasta ahora no muestran un incremento de la gravedad ni un impacto epidemiológico que modifique el escenario sanitario argentino. No obstante, su capacidad de escape inmunológico y su expansión internacional explican que continúe bajo monitoreo.

La identificación de los primeros tres casos permitirá seguir su comportamiento en el país y determinar si comienza a aumentar su participación entre las muestras secuenciadas. Mientras tanto, la protección frente a cuadros graves continúa siendo uno de los principales beneficios de mantener actualizada la vacunación contra el COVID-19, especialmente entre las personas con mayor riesgo de desarrollar complicaciones.

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