A cinco años de la primera muerte por Covid-19 en Argentina, un caso que marcó el inicio de la pandemia
Por Redacción Curar con Opinión
Este 7 de marzo se cumplen cinco años de la primera muerte por COVID-19 en Argentina, un hecho que marcó un antes y un después en la historia reciente del país. El 7 de marzo de 2020, un hombre de 64 años que había regresado de un viaje por Francia falleció en la ciudad de Buenos Aires. La noticia sacudió a toda la sociedad y fue el primer indicio claro del impacto que tendría la pandemia en el territorio nacional.
El paciente había sido internado el 4 de marzo en el Hospital Argerich con un cuadro de fiebre, tos y dificultad respiratoria. Según los reportes médicos, además del diagnóstico de COVID-19, presentaba patologías preexistentes que complicaron su estado de salud, entre ellas hipertensión, diabetes y una enfermedad pulmonar crónica. Lamentablemente, falleció pocos días después de su ingreso, cuando aún el país comenzaba a comprender la magnitud de la amenaza que se avecinaba.
En ese momento, Argentina registraba apenas un puñado de casos confirmados y el virus parecía algo lejano, asociado principalmente a viajeros que regresaban de Europa o Asia. Sin embargo, la muerte del hombre de 64 años evidenció que el riesgo era real y que la transmisión comunitaria era solo cuestión de tiempo.
Pocos días después de este primer fallecimiento, el Gobierno nacional comenzó a tomar medidas más estrictas para intentar frenar el avance del virus. El 20 de marzo de 2020 se decretó el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO), una cuarentena que se extendió durante meses y que cambió radicalmente la vida de los argentinos. Desde el cierre de fronteras hasta la suspensión de clases y actividades económicas, la pandemia afectó todos los aspectos de la vida social y dejó huellas profundas en la economía y la salud mental de la población.
Cinco años después, Argentina contabiliza más de 130.000 muertes por COVID-19 y más de 10 millones de casos confirmados desde el inicio de la pandemia. Aunque la situación sanitaria mejoró gracias a las campañas de vacunación y la inmunidad colectiva, el recuerdo de los primeros meses sigue muy presente, especialmente entre los trabajadores de la salud y las familias que perdieron a sus seres queridos.
