Al-Anon cumple 37 años ayudando a familiares de enfermos alcohólicos

El grupo de Al-Anon que se reúne en la Iglesia San Miguel está cumpliendo 37 años en la ayuda y contención a los familiares y amigos de personas que sufren alcoholismo. No son los mismos que iniciaron esta actividad, pues los miembros van renovándose conforme pasan los años y los problemas van resolviéndose, o no. Sin embargo, hay familiares que hace 30 años están asistiendo a las sesiones porque entienden que la persona alcohólica no deja de serlo totalmente sino que siempre está en recuperación.
Al-Anon se rige por los 12 pasos establecidos por Alcohólicos Anónimos para trabajar el problema de la adicción. De lo que se trata en este grupo de autoayuda integrado por familiares y amigos de personas con alcoholismo es de acompañar contener y hacer sugerencias para tratar de comenzar a entender y encauzar una situación que se ha vuelto intolerable.
Para participar de las reuniones, que se realizan en dos sedes en la ciudad de Paraná, el único requisito es ser familiar o amigo de una persona que tiene problemas con el alcohol. Un aspecto importante es que se garantiza el anonimato y la reserva acerca de todo lo que se hable en las reuniones. Nadie va a salir a contarle al mundo la historia del compañero que está sufriendo.
En el preámbulo al cual adhiere Al-Anon Paraná y que presenta y resume el espíritu y la misión de la entidad, se explica que los grupos Al-Anon son una hermandad de parientes y amigos de alcohólicos que comparten sus experiencias, fortaleza y esperanza, con el fin de encontrarle solución a su problema común. Creemos que el alcoholismo es una enfermedad de la familia, y que un cambio de actitud puede ayudar a la recuperación. Al Anon no está aliado con ninguna secta ni religión, entidad política, organización ni institución; no toma parte en controversias; no apoya ni combate ninguna causa. No existe cuota alguna para hacerse miembro. Al-Anon se mantiene a sí mismo por medio de las contribuciones voluntarias de sus miembros, señala el texto bajo el cual se agrupa la organización, que es internacional y funciona en más de 100 países. En Al-Anon perseguimos un único propósito: ayudar a los familiares de los alcohólicos. Hacemos esto practicando los Doce Pasos, dando la bienvenida y ofreciendo consuelo a los familiares de los alcohólicos y comprendiendo y animando al alcohólico.
Situación. La coordinación del grupo es rotativa. Esta vez, el servicio correspondía a Graciela, que fue la encargada de presentar en diálogo con EL DIARIO el trabajo de Al- Anon. Todos los que hemos llegado acá lo hemos hecho destrozados, con la cabeza hecha un torbellino porque ya no sabíamos qué hacer ni como manejarnos en la vida, porque era como dice el Segundo Paso: nuestra vida se había vuelto ingobernable, dijo Graciela y luego explicó: Los pasos son como los escalones que uno transita dentro del programa. El tiempo es el tiempo de cada uno, y el tránsito a ese primer escalón es el cruzar esa puerta, darnos cuenta que nuestra vida es ingobernable y que nosotros no podemos con el alcohol porque el alcohol es una adicción que padece un gran porcentaje de la sociedad pero cada tiene su tiempo para llegar acá”.
Los procesos son largo.“Cada uno los transita a su manera. Y muchas veces cuando vamos avanzando, damos pasos hacia atrás, que son las recaídas, cuando volvemos a sentirnos mal por cualquier motivo. Por eso la mejora o la sanción de uno no es permanente, siempre tenés que estar alerta, señaló.
Otro concepto importante que se maneja en el grupo es que “no sólo el alcohólico es un enfermo sino también el que está al lado, porque el que convive con un alcohólico termina igual de enfermo que un alcohólico. Generalmente los que estamos acompañando al alcohólico, los que estamos al lado, tenemos muchas características comunes”. Y entonces, “así como el alcoholismo es una enfermedad para toda la vida, y si bien el alcohólico puede dejar de tomar, decimos que está en recuperación, con la espada de Damocles pendiente sobre la cabeza, así nosotros (los familiares) estamos acotados por esta enfermedad”, redondeó.
Características. En tanto, Marita, también miembro del grupo, quiso insistir en que Al Anon “no tiene filiación política ni religiosa sin fines de lucro la única condición para venir es tener algún amigo o familiar que padezca de la enfermedad del alcoholismo”. Y además remarcó el tipo de ayuda que ofrece el grupo. “Siempre les decimos a los compañeros nuevos que a veces nuestros amigos nos pueden dar los mejores consejos pero si no están transitando por lo mismo que nosotros, que no están con un amigo o familiar enfermo, esos consejos, por mejor intencionados que sean, seguramente van a ser equivocados”, sostuvo y aclaró “acá no hay profesionales, acá somos un grupo de hombres y mujeres que lo que tenemos en común es esto sufrir por lo que nos está pasando con un amigo o un familiar”.
Por otra parte, añadió algo más acerca de la adicción al alcohol. “El alcoholismo es una enfermedad de la familia, afecta a todas las relaciones que el enfermo tenga, de amistad, laborales. Pero además la presencia del alcohol en la familia se ve más por el comportamiento de las personas que rodean al enfermo y no son alcohólicas, porque esto altera terriblemente tu vida social, familiar y laboral y la gente te ve desencajado, nervioso, te ve que ya no sos la persona que rinde en la actividad que te toca hacer, cualquiera sea y no sabe por qué. Es que a veces los familiares lo callan por vergüenza, es una enfermedad vergonzosa no es como cualquier enfermedad”, finalizó diciendo Marita que reiteró una vez la invitación a todas aquellas personas que estén pasando por una situación similar a acercarse al grupo de la Iglesia San Miguel, donde seguramente hallarán un oído atento y una sugerencia para empezar a encarar de otra manera esta experiencia tan dolorosa.
Acá encontré una familia”
Perla hace poco que se unió al grupo de Al-Anon Iglesia San Miguel después de pasar por numerosos consultorios de especialistas y médicos. Y quiso contar su experiencia: “Yo estoy aquí por un familiar, hace muy poco que estoy con el grupo. Recorrí muchos lugares, psicólogos, psiquiatras. En la desesperación, llegó a mis manos una cartilla de Al Anon, hablé por teléfono y vine. No puedo decir que mi vida cambió totalmente porque sería mentir, pero sí que ha cambiado enormemente en todo aspecto, en lo cotidiano, en los actos hasta rutinarios”, comenzó diciendo la señora. Y agregó: “Siento que acá encontré como una familia, todavía no sé los nombres de todos pero vengo acá y hablo y hablo con toda naturalidad y me siento contenida, me ha hecho muy bien: yo hacía mucho tiempo que no podía llorar, tenía siempre una congoja pero no lloraba, hace de esto más de dos años. Ahora escucho los testimonio y se me caen las lágrimas, miro televisión y lloro y a mí eso me hace re bien, narró.
Por otra parte, puedo tener con mi ser querido el diálogo que antes no tenía y son pautas que he recibido acá, sostuvo y resumió:“No es que me dieron una pastillita, me dieron afecto, me recibieron con calidez, me escucharon y no tengo más que palabras de agradecimiento”.
Más información
Las reuniones de Al-Anon grupo Paraná se realizan en la Iglesia San Miguel (ingresando por calle Buenos Aires) los lunes, miércoles y viernes de 19.30 a 21.30.
Además hay un grupo que se reúne en el Centro de Salud Oñativia (Corrales) los martes a las 20 horas.
Los interesados pueden ampliar la información sobre la entidad llamando a los teléfonos 4219367  4354363 y 156221610. E mail al_anonparana@yahoo.com.ar. Web: www.alanon.org.ar
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