La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) ha emitido una contundente advertencia sobre la crítica situación que atraviesa la atención médica infantil en el país. Según la entidad, el sistema de salud pediátrico se encuentra al borde del colapso, afectando directamente la calidad de atención que reciben niños, niñas y adolescentes.
Por Dr. Daniel Cassola
En un reciente comunicado, la SAP expresó su profunda preocupación por la persistente crisis en el ejercicio profesional de la pediatría. A pesar de las advertencias previas, la situación no ha mejorado y continúa agravándose, afectando directamente la atención médica de niños, niñas y adolescentes.
Según indican los especialistas de esta organización, los servicios de pediatría en hospitales públicos y centros de salud están desbordados, con guardias sin cubrir y vacantes en residencias que no logran completarse. La sobrecarga laboral, los bajos salarios y la falta de condiciones adecuadas están empujando a muchos profesionales fuera del sistema público, debilitando aún más la estructura sanitaria.
La formación de un pediatra en Argentina requiere aproximadamente 10 años para la pediatría general y 12 años para una subespecialidad. Sin embargo, este esfuerzo no es debidamente remunerado, y alrededor del 70% de los profesionales se ven obligados a desempeñarse en múltiples empleos simultáneamente. Esta dinámica genera insatisfacción, estrés personal y laboral, y limita el tiempo destinado a la formación, la investigación y la docencia.
La crisis también se refleja en el Hospital Garrahan, el mayor centro de salud pediátrica de Argentina, donde el personal médico ha protestado contra los recortes del gobierno, denunciando una crisis financiera que afecta gravemente sus salarios y el funcionamiento del hospital. Los médicos residentes, que ganan menos del costo de la canasta básica familiar, son los más perjudicados, con una pérdida salarial del 53% desde diciembre de 2023.
En particular, la situación actual representa una amenaza directa al sistema de salud infantil en Argentina. La falta de medidas concretas para abordar esta crisis podría tener consecuencias devastadoras para la atención médica de las futuras generaciones.
A través del citado comunicado, la SAP insta a las autoridades responsables de las políticas públicas y privadas de salud a reconocer la importancia de la pediatría y a sus profesionales como un recurso esencial para el bienestar de la sociedad. También exige soluciones urgentes que garanticen condiciones laborales dignas y remuneraciones justas para los pediatras, asegurando así un futuro saludable para las futuras generaciones.









