Aseguran que cada año se diagnostican más pacientes con diabetes

Llega fin de año y en las cenas navideñas y de bienvenida del nuevo año abundan los dulces, confites, turrones, bebidas dulces, entre otros alimentos y bebidas. En este marco, El Diario consultó al responsable del Programa Provincial de Diabetes, Gabriel Gricman, respecto de la dieta que deben seguir las personas diabéticas antes, durante y después de estas fechas, así también respecto del balance del año el especialista aseguró que año a año se incrementa la cantidad de pacientes diagnosticados con la enfermedad como consecuencia de un estilo de vida sedentario y por la abundancia de casos de personas con obesidad y sobrepeso; de todos modos la mitad de las personas diabéticas aún no lo saben.

De este modo, Gricman indicó: “El diabético debe cuidarse todo el año, no debe abusar de la ingesta de hidratos de carbono y debe alimentarse a base de frutas, verduras, legumbres y algo de carnes e ir disminuyendo la ingesta de bebidas alcohólicas y dulces”, específicamente sobre la canasta típica de productos navideños, el especialista aseguró que “lo ideal sería que no los consuman, a excepción de las frutas y los frutos secos como las nueces y almendras que se pueden comer de forma moderada”.
Cada vez más casos
Como balance del año en materia de diagnósticos de casos, el doctor Gricman que atiende en el Hospital Adolfo Margara de Trelew, indicó que “año a año cada vez aparecen más pacientes diabéticos, como pasa a nivel país y en el mundo también, y se debe fundamentalmente a los mayores niveles de sedentarismo y de obesidad y sobrepeso en la población” y agregó que “con el cambio cultural que se produjo, donde la alimentación de los pacientes no es la más adecuada, la actividad física es inexistente en pacientes obesos o con sobrepeso, se genera una resistencia a la insulina que finalmente se convierte en una diabetes”.
En términos estadísticos, Gricman aseguró que los registros arrojan que la prevalencia de diabetes es del 8 por ciento de la población y prácticamente la mitad de ellos desconoce su diagnóstico, “a medida que se incrementa la frecuencia de análisis y estudios médicos, se van diagnosticando más casos”.
Como recomendación para la población, el referente del Programa Provincial de Diabetes afirmó: “les diría que lleven una vida saludable, comiendo la cantidad de calorías necesarias para las actividades normales y no abusar, hacer alguna actividad aeróbica al menos tres veces por semana, lo ideal es todos los días, puede ser cualquier actividad desde caminar, correr, patinar, bailar, todas las actividades son saludables”
Sobre la enfermedad
La diabetes es una enfermedad crónica que aparece debido a que el páncreas no fabrica la cantidad de insulina que el cuerpo humano necesita, o bien la fabrica de una calidad inferior. La insulina, una hormona producida por el páncreas, es la principal sustancia responsable del mantenimiento de los valores adecuados de azúcar en sangre. Permite que la glucosa sea transportada al interior de las células, de modo que éstas produzcan energía o almacenen la glucosa hasta que su utilización sea necesaria. Cuando falla, origina un aumento excesivo del azúcar que contiene la sangre y debe ser controlada porque puede generar severas secuelas y/u otras enfermedades cardiovasculares, neurológicas, retinopatía que puede conducir a la ceguera, enfermedad de riñones, entre otras.
Entre los principales síntomas de la diabetes que deben alertar al paciente y, por lo tanto, realizarse un chequeo médico, son: frecuencia en orinar, pérdida de peso, picazón o entumecimiento en las manos o los pies, hambre inusual, sed excesiva, debilidad y cansancio, irritabilidad y cambios de ánimo, sensación de malestar en el estómago y vómitos, infecciones frecuentes, vista nublada, cortaduras y rasguños que no se curan, o que se curan muy lentamente, infecciones recurrentes en la piel, la encía o la vejiga, además se encuentran elevados niveles de azúcar en la sangre y en la orina.
No es una discapacidad
Si bien la diabetes no tiene cura, hay intervenciones que permiten mantenerse saludable y disminuir el riesgo de complicaciones. Si la persona hace ejercicios, cuida su alimentación, controla su peso y toma el medicamento que su médico le receta puede lograr una gran diferencia en la reducción o la prevención del daño que la diabetes puede causarle. Por eso es clave el diagnóstico temprano: cuanto antes uno sepa que tiene diabetes, más rápido podrá adoptar estos importantes cambios en su estilo de vida.
En la Sociedad Argentina de Diabetes explican que los tratamientos que involucran cambios en el estilo de vida han demostrado ser muy efectivos. “Es fundamental lograr un buen peso y mantenerlo para mejorar los síntomas de la enfermedad. Es clave llevar adelante un plan alimentario adecuado a la edad, disminuir la masa grasa corporal y aumentar la actividad física (al menos 150 minutos por semana de actividad moderada)”, explican.
Recomendaciones
Antes de iniciar una rutina de ejercicios, es importante hacer un examen clínico general, un examen oftalmológico (fondo de ojo), examen osteoarticular, examen neurológico y cardiovascular. Recordemos que un ejercicio adecuado no debe causar lesiones, debe ser accesible y grato, debe poner los principales grupos musculares en actividad y tiene que poder realizarse en diferentes intensidades. “Las actividades más recomendadas son nadar, caminar, andar en bicicleta, patinar y correr. En sedentarios, bailar, nadar, lavar el auto, subir las escaleras, realizar paseos a pie, juegos activos con niños, etc. En niños, adolescentes y jóvenes, lo ideal son las disciplinas en equipo”, precisa Linari.
El tratamiento de la diabetes implica lograr un equilibrio entre la ingesta de alimentos, la actividad física que se realiza y la medicación indicada (tanto en lo que hace a la dosis como al tipo de insulina). Para esto se necesita controlar los niveles de glucosa en sangre (glucemia) por medio del monitoreo capilar (obteniendo la muestra de sangre de la yema de los dedos), ya sea con la ayuda de algún familiar o solo. Es importante tratar de mantener los valores que el médico sugiere como normales para la salud del paciente, el crecimiento y la situación biológica de la persona con diabetes. Linari subraya que “es clave incorporar al paciente como integrante del equipo de salud, haciéndolo jugar un rol activo en el control y tratamiento de su enfermedad, así como generar autoconfianza y autonomía, permitiendo que corrija y afiance conductas para la toma de decisiones”.
Hubo importantes avances en el abordaje de la enfermedad por parte de los equipos médicos. Hoy, los tratamientos son personalizados y, dentro de determinados parámetros, se adaptan a la realidad y las posibilidades de cada paciente. “El modo y la frecuencia se acuerdan con el paciente, teniendo en cuenta el tipo de Diabetes, su edad, el objetivo y la estabilidad metabólica, el tipo de terapia (plan alimentario, actividad física, medicación), la presencia o no de complicaciones, etc. Se adaptada a los hábitos y actividades del paciente”, explica la especialista. “La educación permite una construcción progresiva de conductas y comportamientos que contribuyen a la independencia del paciente y a un mejor manejo de la enfermedad”, agrega.

DIARIO DE MADRYN (ONLINE)

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