Aumentó dramáticamente el consumo de alcohol en adolescentes
Por Dr. Daniel Cassola
En estos días de festejos y balances muchos deciden trazar la hoja de ruta para el año entrante, o al menos enumerar una serie de objetivos. Un logro a conseguir dentro del área de salud debería ser que los adolescentes disminuyan el consumo de alcohol.
Según datos difundidos por la secretaría que se encarga de las adicciones, la Sedronar, en la actualidad más del 60 por ciento de los adolescentes consume alcohol. Hace algunos años, en 2010, el 42 por ciento practicaba esta costumbre.
La práctica de consumo más extendida es lo que se conoce como “la previa”, la reunión anterior a ir a bailar. Las previas tienen sentido por dos factores. En primer lugar los boliches comienzan a llenarse a partir de las dos de la mañana. En segundo lugar el precio de los tragos dentro de los locales bailables suele impedir un consumo desenfrenado.
La Universidad Católica Argentina (UCA) estudió el consumo de alcohol en este tipo de reuniones, y según consta en un informe denominado “Adicciones y vulnerabilidad social”, las “previas son un factor de riesgo para jóvenes y adolescentes”. Lo que sucede allí es que se da “un consumo elevado de alcohol en un período corto de tiempo”.
Los números alarmantes sobre consumo de alcohol en jóvenes mayores de edad sostienen las definiciones de la UCA. El 78 por ciento asegura que tuvo al menos un episodio de consumo excesivo en el último mes mientras que el 31 por ciento sostiene que ingiere alcohol desmedidamente al menos una vez a la semana. Si es que ya no lo son, se trata de una legión de jóvenes potenciales alcohólicos.
El Observatorio Argentino de Drogas (OAD) provee los números para entender el fenómeno en los menores de edad. En 2010 el 21 por ciento de la población de 12 a 17 años consumía alcohol regularmente. En 2017 esa cifra asciende a 34,7 por ciento. La carrera en el consumo desenfrenado se inicia a muy temprana edad.
«Los adolescentes consumen para caer en la intoxicación rápidamente. La mitad de los chicos que consumen alcohol lo hace en forma abusiva, es decir, cinco o más vasos», dice Verónica Brasesco, directora nacional del Observatorio Argentino de Drogas en diálogo con el diario La Nación, que declara que el abuso de alcohol en general y en especial en la franja de los más chicos tiene un «estado epidémico».
El fenómeno, la epidemia, se hace ver en los hospitales. Carlos Damín, jefe de toxicología del Hospital Fernández, cuenta que viernes y sábados de madrugada ingresan numerosas ambulancias que traen jóvenes en coma. “Un fenómeno que hace diez años no se veía”, sostiene el especialista.
Dentro de nuestros deseos para 2018 es que el problema del consumo de alcohol en jóvenes se comience a encarar con seriedad. Lo que hoy parece una travesura, un acto rebelde, es muy probable que esté enmascarando una adicción que se empieza a desarrollar.
