Aumentos de hasta el 80 %: esperan que muchos usuarios dejen las prepagas y vuelvan al hospital público

El inicio del año 2024 trae consigo un panorama desafiante para la medicina prepaga en Argentina, con proyecciones de aumentos significativos en las cuotas que impactarán a alrededor de 320,000 usuarios.

Por Dr. Daniel Cassola

Según explican representantes del sector, en los primeros meses de 2024 las prepagas podrían incrementar sus cuotas en alrededor del 80 %. Este incremento se atribuye a diversos factores que buscan recuperar el «retraso tarifario» tras la devaluación.

Una de las consecuencias más preocupantes de este aumento podría ser la posible deserción de miles de usuarios de clase media, para quienes estos seguros de salud son servicios fundamentales para sus familias. La decisión de dar de baja estos servicios podría convertirse en una realidad para muchos, lo que plantea interrogantes sobre la accesibilidad a la atención médica para un sector considerable de la población.

Las prepagas se enfrentan a un escenario complejo, donde la liberación de precios por parte del Gobierno, a través del mega DNU, elimina el paliativo que les permitía no trasladar completamente el aumento a los afiliados. Aquellas subas que no se cobraron oportunamente, debido a la coyuntura política en la que el candidato oficialista Sergio Massa estaba en campaña, deben abonarse ahora, generando una mayor presión sobre los bolsillos en medio de un contexto altamente inflacionario.

Ya se ha anunciado un aumento del 40% para enero, sumándose a los porcentajes adicionales que las prepagas admiten en las facturas, oscilando entre el 38% y el 42%. Esta medida busca, en parte, compensar la inflación del mes y, en parte, recomponer las pérdidas sufridas por el sector en 2023. Sin embargo, surge una inquietud sobre el impacto que estos incrementos tendrán en los afiliados que solicitaron descuentos a través de la Superintendencia de Servicios de Salud, ya que el reciente megadecreto derogó la normativa que permitía aumentos achicados hasta julio de 2024 para aquellos hogares con ingresos menores a seis salarios mínimos vitales y móviles.

Desde el sector, se reconoce que cobrar los costos retrasados podría provocar una fuga masiva de usuarios, generando preocupación tanto en las prepagas como en aquellas que son propietarias de centros de salud y clínicas. Todo indica que la actividad sufrirá transformaciones importantes en los próximos meses, con la posibilidad de que muchos pacientes opten por retornar al hospital público para atenderse.

La última devaluación, que alcanzó un 55%, ha impactado significativamente en los insumos médicos, especialmente en áreas como cardiología, cirugía, prótesis traumatológicas y odontología. Este encarecimiento de los insumos ha llevado a los financiadores del sistema a buscar un equilibrio entre la reducción de pérdidas y la prevención de una pérdida masiva de afiliados.

En medio de esta crisis, surge una preocupación adicional sobre el futuro de las empresas líderes del sector, como OSDE y Swiss Medical. Con aproximadamente 2 millones de afiliados, OSDE se enfrenta a un desafío ante la fuerte presencia de Swiss Medical, dirigida por Claudio Belocopitt, que posee una red sólida de sanatorios. La competencia entre estas dos gigantes de la medicina prepaga podría ser un factor determinante en la reconfiguración del mercado en los próximos meses.

.

También te puede interesar...