​Cáncer de colon: con controles se pueden evitar el 90 % de los casos

El cáncer de colon, también conocido como cáncer colorrectal, es una de las principales causas de mortalidad oncológica en Argentina y en el mundo. A nivel nacional, se registran aproximadamente 15.000 nuevos casos y más de 7.000 muertes anuales debido a esta enfermedad, lo que la convierte en la segunda más frecuente y mortal en el país.  

Por Dr. Daniel Cassola

A pesar de estas cifras alarmantes, el cáncer de colon es altamente prevenible y tratable si se detecta a tiempo. Se estima que hasta el 90% de los casos podrían evitarse mediante controles preventivos adecuados. Sin embargo, solo el 30% de la población argentina se somete a estos chequeos, lo que indica una falta de conciencia sobre su importancia.​

El cáncer de colon se desarrolla a partir de crecimientos anormales en la mucosa del colon y el recto, conocidos como pólipos. Estos pólipos pueden tardar entre 10 y 15 años en transformarse en tumores malignos. Durante este período, la detección y extirpación de los pólipos mediante una colonoscopia puede prevenir la progresión hacia el cáncer. ​

La colonoscopia es un procedimiento que permite examinar el interior del colon y el recto utilizando un tubo flexible con una cámara en su extremo. Este examen no solo facilita la detección de pólipos y tumores en etapas tempranas, sino que también permite la realización de biopsias y la extirpación de lesiones sospechosas. La preparación para una colonoscopia implica una limpieza intestinal previa para garantizar una visualización adecuada, y el procedimiento suele realizarse bajo sedación para minimizar las molestias. ​

Además de la colonoscopia, existen otras pruebas de detección, como el test de sangre oculta en materia fecal inmunoquímico (TSOMFi), que busca la presencia de sangre no visible en las heces. Este examen es sencillo y puede realizarse en casa, siendo una herramienta útil para la detección temprana.  

Los síntomas del cáncer de colon suelen manifestarse en etapas avanzadas, lo que resalta la importancia de los controles preventivos. Algunos signos de alerta incluyen sangrado rectal, cambios en el ritmo evacuatorio, dolor abdominal, pérdida de peso inexplicada y anemia. La presencia de estos síntomas, especialmente en personas mayores de 45 años o con antecedentes familiares, debe motivar una consulta médica inmediata. ​

La adopción de hábitos de vida saludables también desempeña un papel crucial en la prevención del cáncer de colon. Se estima que alrededor del 40% de los casos de cáncer podrían evitarse mediante cambios en el estilo de vida, como una dieta rica en fibras, el abandono del tabaco, la reducción del consumo de alcohol y el mantenimiento de un peso saludable. ​

La pandemia de COVID-19 ha afectado negativamente la realización de controles preventivos, ya que muchas personas han postergado sus chequeos debido a las restricciones sanitarias. Esta demora en la detección puede reducir las posibilidades de tratamiento exitoso, ya que el cáncer de colon detectado en etapas tempranas tiene una tasa de curación superior al 90%.

En conclusión, el cáncer de colon es una enfermedad prevenible y tratable si se detecta a tiempo. La realización de controles periódicos, como la colonoscopia y el test de sangre oculta en heces, junto con la adopción de hábitos de vida saludables, son fundamentales para reducir la incidencia y mortalidad asociada a esta patología.

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