Crisis en la salud: proveedores de insumos alertan por posible desabastecimiento
La provisión de insumos de salud en Argentina enfrenta actualmente una serie de obstáculos que amenazan con llevar al sistema sanitario al borde del desabastecimiento.
Por Dr. Daniel Cassola
La preocupante situación de abastecimiento de insumos se ha agravado en gran medida debido a las dificultades en la obtención de permisos de importación (SIRA) y a la imposibilidad de acceder al Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) para el cumplimiento de obligaciones con proveedores del exterior.
Por esta situación, CADIEM (cámara que nuclea a empresas importadoras y proveedoras del sector salud) destaca en un comunicado la gravedad de la situación y expone las razones detrás de esta crisis. Uno de los principales problemas que enfrentan las empresas importadoras de insumos de salud es la significativa demora en la aprobación de los permisos de importación. Antes, estos trámites se resolvían en un plazo “razonable” de 48 horas, pero en la actualidad, “se han vuelto engorrosos y lentos”, lo que impide la adquisición oportuna de los insumos necesarios para la atención médica.
Además, la imposición de plazos de pago de 120 hasta 365 días por parte de los proveedores extranjeros es otra dificultad significativa. Estos plazos extensos son rechazados por la mayoría de los proveedores, lo que agrava la situación y dificulta aún más la adquisición de insumos.
Por otro lado, CADIEM señala que la falta de definición y/o el cambio constante de la fecha de acceso al MULC complica aún más la situación. Esto afecta a las empresas que necesitan cambiar divisas extranjeras para llevar a cabo sus transacciones internacionales de manera eficiente y económica.
Otro obstáculo que afecta a las empresas importadoras es la “inexplicable” reducción de los índices de Capacidad Económica Financiera asignados. Esto las inhabilita para cargar nuevas solicitudes de importación y se suma a la problemática general. Además, los sistemas informáticos de la AFIP presentan numerosos errores e inconsistencias al tramitar pagos, lo que complica aún más el proceso.
Esta crisis en el abastecimiento de insumos de salud tiene un impacto directo en instituciones médicas y pacientes de todo el país. Los laboratorios de análisis clínicos, hospitales, clínicas, sanatorios, empresas de emergencias médicas, empresas de medicina prepaga, obras sociales y programas de salud nacionales y provinciales se ven perjudicados por esta “situación insostenible”.
A pesar de las reuniones y entrevistas con funcionarios gubernamentales para abordar esta problemática, hasta el momento no se han logrado cambios significativos. Según CADIEM, la situación continúa empeorando día a día, poniendo en riesgo la atención médica y la vida de los pacientes.
