Por Dr. Daniel Cassola
La semana pasada sesionó en Washington la Organización de Estados Americanos, la OEA. Allí se aprobó la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores.
Se trata del primer documento de este tipo que es firmado en un organismo internacional y el secretario general de la OEA dijo que se buscan “más derechos para más personas”.
La institución regional informó que el objeto de la Convención es promover, proteger y asegurar el reconocimiento y el pleno goce del ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos humanos y libertades fundamentales de las personas mayores para contribuir a su plena inclusión, integración y participación en la sociedad.
Actualmente el continente americano cuenta con 135 millones de adultos mayores, un 15 por ciento de la población. Se estima que dentro de quince años, en 2030, ese número ascenderá a 215 millones de personas.
Nadie puede estar en desacuerdo con lo que leímos recién. La garantía de los derechos para los adultos mayores debe ser una realidad en nuestro país y en todo el continente.
Si este documento sirve para impulsar las demandas de los adultos mayores bienvenido sea. Al menos, el tema cobra relevancia internacional.
Pero hay un largo trecho entre la firma de un papel y la transformación de la realidad. Hoy esos millones de adultos mayores que viven en nuestra región no ven garantizados plenamente sus derechos.
En primer lugar porque para poder vivir plenamente hay que estar sobre la línea de la pobreza. Los actuales salarios o jubilaciones que reciben los trabajadores retirados, en muchos casos, no cumplen con ese objetivo.
Otra cuestión vital es la salud y en Argentina el deterioro en las prestaciones que ofrece el PAMI degrada la condición del adulto mayor. Ya no solo se sufre una rebaja en los haberes al pasar a ser jubilado sino que también se padece una merma en la calidad de las prestaciones de salud.
Para pasar del papel a la realidad hay que materializar proyectos concretos. Uno de ellos, que proponemos nosotros, es la creación de un hospital gerontológico en la Ciudad de Buenos Aires.
Creemos que tanto para la atención de los adultos mayores, como para la formación y especialización de los profesionales, dicha institución es de suma necesidad.
Invitamos a todos a que sumen su apoyo a este proyecto. En nuestra página, www.curarconopinion.com, encontrarán el acceso directo para poder firmar la petición.










