Día Mundial: Aumentan los casos de melanoma en Argentina
El melanoma, el tipo de cáncer de piel más peligroso, está en aumento en Argentina y en todo el mundo. Este 23 de mayo, en el Día Mundial del Melanoma, los expertos advierten sobre la importancia de realizar controles periódicos y autoexámenes mensuales para detectar cambios sospechosos en la piel.
Por Dr. Daniel Cassola
Aunque el melanoma es menos común que otros cánceres de piel, tiene una mayor probabilidad de propagarse y puede ser mortal si no se trata a tiempo. Sin embargo, si se detecta temprano y se aplica el tratamiento adecuado, es posible curarlo.
El melanoma surge de los melanocitos, las células que producen el pigmento en la piel, y aunque puede aparecer en las mucosas y los ojos, principalmente afecta la piel. Su incidencia ha crecido sostenidamente en Argentina, similar a la tendencia global. La oncóloga Yanina Pflüger, del Instituto Alexander Fleming (IAF), señala que quienes tienen mayor riesgo son las personas con piel blanca y ojos claros (fototipo 1), además de aquellos con alta exposición a la radiación ultravioleta, ya sea por exposición solar excesiva o el uso de camas solares. Otros factores de riesgo incluyen tener muchos lunares, haber sufrido quemaduras solares en el pasado y la inmunosupresión.
El melanoma puede dar señales de alerta que permiten un diagnóstico temprano. La dermatóloga Marcela Moreno, también del IAF, recomienda prestar atención a cualquier lesión que cambie de forma, color, tamaño o que cause síntomas como picazón o ardor. Una regla útil es la del ABCDE: Asimetría, Bordes irregulares, Color irregular, Diámetro mayor a 6 mm, y Evolución de la lesión.
Además, en los últimos años se ha añadido la regla EFG: Elevación, Firmeza y Crecimiento (por Grow en inglés) en el último mes, para identificar el Melanoma Nodular, una forma particularmente agresiva.
La prevención del melanoma se basa en la fotoprotección, especialmente en edades tempranas. Los expertos recomiendan evitar la exposición solar durante el mediodía y utilizar protectores solares de factor 50 o más, renovándolos cada dos horas. También es crucial usar ropa adecuada, sombrero y gafas de sol, y evitar las camas solares.
Se sugiere realizar un control dermatológico clínico y dermatoscópico anual. La dermatóloga Carolina Spinelli del IAF explica que la frecuencia de estos controles depende del tipo de piel, la cantidad y tipo de lunares, y la historia de exposición solar del paciente. En casos de mayor riesgo, como antecedentes de melanoma o síndrome del nevo atípico, se puede realizar una dermatoscopía digital corporal total, que permite un seguimiento detallado de los lunares.
El tratamiento del melanoma varía según el estadio en que se diagnostique. Las lesiones localizadas se operan para su resección completa y, en algunos casos, se estudian quirúrgicamente las áreas ganglionares. En etapas avanzadas, se utilizan tratamientos sistémicos con terapia dirigida o inmunoterapia. Yanina Pflüger destaca que en las últimas décadas se han desarrollado muchas nuevas terapias que han mejorado significativamente el tratamiento del melanoma.
En el Día Mundial del Melanoma, los especialistas subrayan la importancia de la prevención y detección temprana para mejorar el pronóstico de este tipo de cáncer de piel. Aunque los casos siguen en aumento, las medidas de fotoprotección y los avances en tratamientos ofrecen esperanza para reducir la incidencia y mejorar los resultados para los pacientes.
«Debemos esperar un tiempo más para conocer el impacto real de las medidas recientes en cuanto al cambio de hábitos ante la exposición solar y la fotoprotección,» concluye Marcela Moreno, señalando la importancia continua de la educación y la concienciación sobre la salud de la piel.
