Por Redacción Curar con Opinión
El Ministerio de Salud de la Provincia, a través de la Dirección de Emergencias Sanitarias, realizó con éxito el traslado aéreo de Allegra, una niña de 4 años, desde el hospital regional de Bariloche, en Río Negro, al Hospital de Niños «Sor María Ludovica» de La Plata, en Buenos Aires. Allegra, diagnosticada con Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) y daño agudo en los riñones, se encuentra internada en estado estable desde el jueves pasado.
Allegra, oriunda de Necochea, se encontraba de visita con su familia en Bariloche cuando comenzó a presentar síntomas preocupantes. Inicialmente, mostró signos de una infección de las vías respiratorias, seguidos de vómitos y diarrea incontenible, con mala tolerancia oral. Ante la confirmación del diagnóstico de SUH y las complicaciones en su función renal, se solicitó urgentemente su traslado al Hospital de Niños de La Plata, un centro de mayor complejidad.
Debido a las intensas nevadas en Bariloche, el vuelo sanitario tuvo que ser retrasado 48 horas por decisión de Aeronavegación Oficial (DPAO). Sin embargo, una vez mejoradas las condiciones climáticas, la aeroevacuación se llevó a cabo con éxito. El equipo de aerotransporte neonatal y pediátrico de Emergencias Sanitarias de la Dirección Provincial de Hospitales gestionó el traslado.
En lo que va del año, se han realizado un total de 34 derivaciones con traslados aéreos, de los cuales 11 fueron de pacientes adultos, 15 pediátricos y 8 neonatos.
El Síndrome Urémico Hemolítico es una enfermedad grave causada por la bacteria Escherichia coli, que se encuentra en el intestino de vacas y otros animales de granja. Afecta principalmente a niños menores de 5 años y se contrae al consumir agua o alimentos contaminados y mal cocidos, especialmente carne. Los principales síntomas incluyen diarrea con sangre, dolores abdominales, vómitos, palidez, alteración de la conciencia, disminución en la eliminación de orina y convulsiones.
Los métodos de prevención son fundamentales para evitar la propagación del SUH. Es crucial lavarse las manos con agua y jabón antes de comer o manipular alimentos y después de tocar alimentos crudos, ir al baño o cambiar pañales. Además, es importante lavar y cocinar bien todos los alimentos, especialmente las carnes.









