Por Redacción Curar con Opinión
Cada 10 de mayo se conmemora el Día Mundial del Lupus, una oportunidad para sensibilizar sobre esta enfermedad autoinmune que afecta a millones de personas en todo el mundo, especialmente a mujeres en edad fértil. El lupus, una de las Enfermedades Poco Frecuentes (EPOF), presenta desafíos únicos debido a su complejidad y a menudo dificulta el diagnóstico.
En el lupus, el sistema inmunológico ataca erróneamente los tejidos sanos del cuerpo, causando inflamación y daño en múltiples órganos y sistemas. Hay varios tipos de lupus, siendo el Lupus Eritematoso Sistémico (LES) el más común, que puede afectar la piel, las articulaciones y los órganos internos. Aunque incurable, el LES puede manejarse eficazmente. Por otro lado, el Lupus Eritematoso Discoide (LED) se limita a la piel y, en la mayoría de los casos, tiene un curso benigno.
El Dr. Alejandro Arroyo, médico reumatólogo, señala que en Argentina se estima que entre 20,000 y 22,000 personas viven con lupus. Los síntomas varían, pero incluyen fatiga, erupciones cutáneas características y dolor e inflamación en las articulaciones.
La fatiga es uno de los síntomas más comunes, afectando a entre el 50 y el 90% de las personas con lupus. Además, las erupciones malar, que son rojas y con forma de mariposa en las mejillas y el puente nasal, afectan alrededor del 50% de los pacientes. El dolor y la inflamación en las articulaciones, que pueden causar rigidez y dolor en manos y muñecas, son también síntomas frecuentes.
Aunque las causas exactas del lupus no están claras, se cree que factores genéticos, hormonales y ambientales desempeñan un papel importante. La exposición a la luz solar, ciertos medicamentos, infecciones y estrés también pueden desencadenar brotes en algunas personas.









