El impuesto a las bebidas azucaradas abrió un fuerte debate en México

La OMS elaboró una serie de medidas para terminar con la obesidad infantil. La más polémica y que México ya implementó es aplicar subas en los precios de las gaseosas. ¿Es la solución?

La obesidad infantil golpea fuerte a América Latina. México de hecho, es el país líder mundial con esta problemática. Frente a eso, hace dos años el gobierno implementó el polémico impuesto a las bebidas azucaradas y el país aún espera resultados. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud prevé una serie de medidas para presentar en su Asamblea anual en el mes de mayo. ¿Cómo combatir la obesidad en los niños?

La OMS estima que hay en el mundo 41 millones de niños menores de cinco años que tienen sobrepeso o están obesos y que según sus estadísticas, seguirán siendo obesos en la edad adulta y tendrán mayores riesgos de enfermedades crónicas.

En vísperas de su Asamblea anual en el mes de mayo, la Comisión para Terminar con la Obesidad Infantil de la OMS planea llevar una serie de medidas, entre ellas, establecer políticas específicas como la de implementar un impuesto efectivo a las bebidas azucaradas y monitorear el impacto de la medida en el consumo una vez que esta se introduzca.

El caso de México
Los mexicanos consumen más bebidas gaseosas por persona que cualquier otra nación -un estimado de 163 litros de media por persona cada año-, y el país tiene una de las tasas más altas del mundo de obesidad infantil. Hace dos años el gobierno introdujo un impuesto a las bebidas azucaradas y aún se debate sobre su efectividad.

El impuesto nacional sobre las bebidas azucaradas y comida chatarra es representa un 10% por cada litro de bebidas endulzadas con azúcar y un 8% de impuestos sobre los alimentos de alto contenido calórico.

El efecto en los niños es una preocupación particular. “Alrededor del 10% de los niños están siendo alimentados con bebidas azucaradas de cero a seis meses de vida”, dijo el doctor Salvador Villalpando, especialista en obesidad infantil en el hospital infantil Federico Gómez de la Ciudad de México. “En el momento en que cumplen los dos años llega al 80%”.

Esos niños a menudo muestran signos tempranos de diabetes y prediabetes, cuando no pueden procesar el azúcar de la misma manera que los niños sanos.

Según una investigación realizada por el Instituto Nacional de Salud Pública de México junto con la Universidad de Carolina del Norte, en el primer año el impuesto redujo el consumo de bebidas azucaradas en un promedio del 6% en los últimos 12 meses, alcanzando el 12% en el mes de diciembre.

En los hogares más pobres, las compras mensuales de bebidas dulces cayeron en un total del 17%. Sin embargo, la industria de bebidas cuestionó las cifras: “Hicimos un análisis con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía y lo que tenemos, hasta junio de 2015, es que el consumo y las ventas se han visto afectados en un 1% o 2%”, dijo Jorge Terrazas del organismo de la industria de bebidas en botella de México, Anprac.

Y añadió que las bebidas gaseosas sólo representan el 5,6% del consumo calórico promedio de México por lo que sólo puede ser una pequeña parte de la solución a la obesidad y la diabetes.

También un debate en el Reino Unido
La idea de un impuesto sobre el azúcar también se ha flotado en el Reino Unido. En octubre, un informe de Salud Pública recomendó a Inglaterra un impuesto de entre el 10% y el 20% en productos de alto contenido de azúcar como una medida necesaria para lograr una reducción “significativa” en el consumo.

“Realmente no quiero poner nuevos impuestos a nada, pero sí tenemos que reconocer que nos enfrentamos potencialmente en Gran Bretaña a una especie de crisis de la obesidad”, dijo el primer ministro, David Cameron, el mes pasado, y prometió detalles de un “programa para hacerle frente a la obesidad”.

El azúcar, ¿un chivo expiatorio?
Fernando Nebbia, presidente del Centro Azucarero Argentino, explicó a Infobae que “el azúcar de hoy son las grasas del ayer. Usan este alimento como chivo expiatorio para culpar los desórdenes alimenticios de las personas, pero aún no pueden parar con la epidemia de la obesidad. La culpa al azúcar viene desde hace rato”.

“El azúcar puede generar tantos problemas en la salud como cualquier otro alimento. El problema no es el azúcar, sino el desequilibro que uno tenga a la hora de comer”, explicó Nebbia, quien aseguró que “el Centro Azucarero Argentino participa en las máximas organizaciones internacionales y en todas las investigaciones que se generen alrededor del azúcar”.

Fuente: Infobae

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