La falta de sueño es un problema que afecta a millones de argentinos, impactando negativamente en la salud física y mental, y contribuyendo al aumento del estrés y la disminución del rendimiento diario.
Por Dr. Daniel Cassola
El insomnio, en particular, ha sido identificado como una de las principales barreras para un estilo de vida saludable y productivo. Este problema se caracteriza por la dificultad para conciliar el sueño, mantenerse dormido o despertarse antes del horario pautado por la mañana. Sus efectos pueden ser significativos, causando fatiga, irritabilidad, dificultad para concentrarse y problemas de memoria.
Con respecto a esto, Sofía Luján, neuróloga especialista en medicina del sueño, señala que algunos síntomas frecuentes del insomnio son la dificultad para quedarse dormido, despertarse varias veces durante la noche, despertarse antes de la alarma y sentir que se duerme menos de lo necesario. Estos síntomas, a su vez, pueden tener consecuencias diurnas, como fatiga, irritabilidad, dificultad para concentrarse y problemas de memoria.
El insomnio se considera crónico cuando persiste por más de tres meses, y puede ser desencadenado por diversos factores, como el estrés, la ansiedad, la depresión, medicamentos, trastornos médicos y hábitos de estilo de vida.
Además, la Dra. Luján ofrece una serie de consejos para prevenir el insomnio y mejorar la calidad del sueño:
- Establecer una rutina de sueño regular, y acostarse y levantarse a la misma hora todos los días.
- Crear un ambiente de sueño relajante, ajustando la habitación para reducir ruido y regular la temperatura.
- Realizar ejercicio regularmente, evitando hacerlo muy cerca de la hora de acostarse.
- Tomar siestas cortas si es necesario, pero evitar hacerlo después de la tarde.
- Exponerse a la luz natural durante el día para regular los ritmos circadianos.
- Reducir la ingesta de sustancias estimulantes como cafeína, teína y mateína, especialmente cerca de la hora de acostarse.
- Evitar el consumo de alcohol cerca del horario de dormir.
- Alejarse de las pantallas electrónicas antes de ir a dormir.
- No mirar la hora durante los despertares nocturnos y tratar de volver a conciliar el sueño sin preocuparse por cuánto tiempo queda.
- Evitar intentar compensar una mala noche de sueño alargando el tiempo en la cama o tomando largas siestas durante el día.
Esta especialista también destaca que el insomnio es un trastorno complejo con diversas causas, por lo que es fundamental consultar a un médico para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados. Existen varias opciones disponibles, y un profesional de la salud podrá determinar cuál es la más apropiada para cada paciente. Abordar el insomnio desde una perspectiva integral puede marcar la diferencia en la calidad de vida y el bienestar general.









