Por Redacción Curar con Opinión
Las cámaras farmacéuticas de los países del Mercosur impulsan un ambicioso Proyecto de Integración Farmacéutica Regional que busca fortalecer la autonomía sanitaria del bloque y reducir la dependencia externa en la producción de medicamentos e insumos críticos. La iniciativa marca el inicio de una etapa clave en la construcción de una estrategia sanitaria común, en un contexto global atravesado por la concentración de la oferta y la competencia tecnológica.
El proyecto fue desarrollado por el Grupo FarmaBrasil con aportes técnicos y políticos de la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos, junto a la Cámara de la Industria Química Farmacéutica del Paraguay y la Asociación de Laboratorios Nacionales de Uruguay. Todas las entidades forman parte de la Asociación Latinoamericana de Industrias Farmacéuticas. La propuesta fue presentada en Brasilia, en el marco de la Presidencia Pro Tempore de Brasil en 2025, a partir de una solicitud del Ministerio de Salud de ese país, y contó con la participación de autoridades gubernamentales, representantes del sector y organismos internacionales.
El documento base del proyecto plantea un diagnóstico crítico sobre la situación del sector farmacéutico regional. Señala una fuerte dependencia de importaciones de ingredientes farmacéuticos activos y medicamentos de alta complejidad, así como un déficit comercial creciente. A pesar de contar con capacidades científicas y productivas relevantes, la región muestra una escasa articulación entre países, lo que limita su capacidad de innovación y su inserción exportadora. En 2024, el mercado latinoamericano de medicamentos alcanzó los 93.100 millones de dólares, con Brasil como principal actor, pero la provisión global de insumos sigue dominada por India y China.
Uno de los ejes centrales de la iniciativa es aprovechar las capacidades complementarias del Mercosur. Argentina aporta experiencia en biosimilares y ensayos clínicos, Brasil suma escala productiva e infraestructura tecnológica, Paraguay presenta una industria en expansión con costos competitivos y Uruguay contribuye con una sólida capacidad regulatoria. El objetivo es transformar esa diversidad en una plataforma integrada que permita competir a escala global.









