Por Dr. Daniel Cassola
Anoche el gobernador de San Juan Sergio Uñac dispuso el cierre temporal de la mina de Veladero, explotada por la empresa multinacional Barrick Gold. El emprendimiento abarca zonas que son periglaciales y glaciales, por lo tanto deberían conservarse por su potencial reserva de agua potable. La decisión fue tomada luego de que se confirmara un nuevo derrame de solución cianurada ocurrido el pasado 8 de septiembre, pero que recién fue informado ayer por la empresa.
Los antecedentes son pésimos. En septiembre del año pasado se produjo lo que es considerado como el peor desastre de la minería argentina al volcarse un millón de litros de agua contaminada con cianuro. Un estudio encargado a un laboratorio que trabaja en conjunto con Barrick Gold, admitió el desastre y reconoció la contaminación en las zonas aledañas, aunque sostuvo “que el agua se está recuperando”.
En cambio, un estudio independiente realizado por la Universidad Nacional de Cuyo detectó niveles extraordinarios de manganeso y aluminio en el río La Palca, y presencia mayor de lo habitual y recomendable de sulfatos, boro, arsénico y cloruros en el pueblo de Mogna. Incluso en los efluentes que bajan de la zona se detectó una elevada presencia de escherichia colli, por lo que se supone que Barrick ni siquiera trata como es debido a sus efluentes cloacales.
Por estos hechos hay en proceso una causa judicial federal a cargo de Sebastián Casanello. Una de las medidas que tomó el juez fue designar al hidrogeólogo Robert Moran para que inspecciones las instalaciones de la empresa. Entre las conclusiones del perito se destaca que “el derrame fue encubierto”. Moran definió: “Este tipo de minas son como grandes propiedades medievales a las que sólo se puede ingresar con permiso. Por ende, la única información que sale es la de ellos”.
En cuanto al peligro ambiental el especialista consideró que “es muy peligroso desde el punto de vista hidrológico, porque son ambientes permeables. El agua en la zona proviene de glaciares de montaña. Es la única fuente. Pero casi no hay información sobre lo que ocurre allí. Legalmente Veladero puede usar 110 litros de agua por segundo, pero no se sabe cuánta agua usa realmente, no hay información confiable. Y cuando usan agua a esa altura, mucha cantidad se evapora. Entonces la gente que está debajo tiene menos agua para usar”.
En el último año se ha publicado información que indica que al menos otros tres derrames (de menores proporciones) han sido ocultados por la empresa. El único precepto que queda para sostener la explotación minera también se puede rebatir. ¿Veladero genera trabajo y provee de desarrollo a la zona? Según un relevamiento efectuado por medios sanjuaninos el desempleo en la zona en la que se encuentra la mina era del 25 por ciento el año pasado, cuando la provincia tenía un índice de 5,5.
Ante este nuevo derrame de cianuro que puede generar un daño enorme cabe preguntarse si, para los sanjuaninos y los argentinos, tiene sentido una explotación minera que contamina y no provoca dividendos considerables para nuestro país. El oro se va pero el cianuro queda.










