La lucha contra la pandemia de covid ha sido una batalla multifacética en la que la comunidad médica ha desplegado diversas estrategias para salvar vidas y contener la propagación del virus. Sin embargo, un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) arroja luz sobre un aspecto preocupante de esta lucha: el uso excesivo de antibióticos en pacientes hospitalizados con covid.
Por Dr. Daniel Cassola
Durante la pandemia, un fenómeno notable fue la administración generalizada de antibióticos a pacientes con covid, incluso cuando no tenían infecciones bacterianas concomitantes. La OMS informa que, aunque solo el 8 % de los pacientes hospitalizados con COVID requerían antibióticos para infecciones bacterianas, estos medicamentos se utilizaron en el 75 % de los casos. Esta práctica, fundamentada en la incertidumbre y el deseo de «por si acaso ayudaban», podría haber exacerbado un problema de salud pública ya existente: la resistencia a los antimicrobianos (RAM).
La RAM es una amenaza creciente que la OMS considera una de las principales preocupaciones para la salud global. Según cifras de 2019, causó 1,27 millones de muertes directas y contribuyó a otros 4,19 millones de fallecimientos en todo el mundo. El uso indiscriminado de antibióticos durante la pandemia podría haber acelerado este problema, ya que aumenta la posibilidad de que las bacterias desarrollen resistencia a estos medicamentos, lo que dificulta su tratamiento en el futuro.
Los datos recopilados por la OMS revelan una variabilidad significativa en el uso de antibióticos entre diferentes regiones del mundo. Mientras que en Europa y América las prescripciones disminuyeron con el tiempo entre 2020 y 2022, en África aumentaron. Esta discrepancia sugiere la necesidad de una mayor conciencia y control sobre la prescripción de antibióticos, especialmente en regiones donde su uso es más elevado.
Resulta preocupante que, según el estudio de la OMS, los antibióticos con mayor potencial de resistencia, clasificados como «de vigilancia» según la clasificación ‘AWaRe’ (Acceso, Vigilancia, Reserva), sean los más recetados en todo el mundo. Esta tendencia subraya la importancia de una revisión urgente de las prácticas de prescripción de antibióticos a nivel global.
La Dra. Silvia Bertagnolio, de la OMS, enfatiza que si bien los antibióticos son fundamentales cuando son necesarios, su uso innecesario conlleva riesgos significativos y no ofrece beneficios. Además, el uso excesivo de estos medicamentos puede tener consecuencias negativas tanto para los pacientes como para las poblaciones en general.
Es crucial reconocer que, en general, el uso de antibióticos no mejoró los resultados clínicos de los pacientes con covid durante la pandemia. Por el contrario, podría haber perjudicado a las personas sin infección bacteriana, en comparación con aquellas que no recibieron antibióticos. Esta evidencia destaca la urgente necesidad de mejorar el uso racional de los antibióticos para minimizar las consecuencias negativas innecesarias.
La OMS ha anunciado que llevará a cabo una síntesis y evaluación sistemática de la evidencia para informar las próximas recomendaciones sobre el uso de antibióticos en pacientes con covid. Estas recomendaciones serán parte de las directrices para el manejo clínico de la enfermedad, con el objetivo de garantizar un uso más racional y efectivo de estos medicamentos.









