En 2050 Argentina tendrá el doble de adultos mayores de los que tenía en 2010
El envejecimiento de la población en Argentina es un fenómeno que continuará en aumento en las próximas décadas.
Por Dr. Daniel Cassola
El envejecimiento de la población es un fenómeno global que está transformando la estructura demográfica de numerosos países, y Argentina no es la excepción. Según un informe del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad Austral, se proyecta que la proporción de personas mayores de 65 años en Argentina se duplique para el año 2050 en comparación con los valores registrados en 2010. Además, se estima que dentro de 27 años, los adultos mayores representarán el 19% de la población total, superando la media regional y mundial.
En 2010, las personas mayores en Argentina constituían el 10.2% de la población total, lo que equivalía a aproximadamente 5.725.838 personas. Para el año 2025, se espera que este porcentaje aumente al 12.7%, alcanzando los 8.000.000 de adultos mayores. Según las proyecciones, en 2050 casi 2 de cada 10 personas en Argentina tendrán 65 años o más.
Este proceso de envejecimiento demográfico se caracteriza por el aumento del peso relativo de las personas de edades avanzadas y la disminución de las cohortes jóvenes. La baja tasa de natalidad y el descenso de la mortalidad temprana son factores que contribuyen a esta transición demográfica avanzada en Argentina.
A nivel mundial, se espera que para 2050 el 16.5% de la población sea mayor de 65 años, mientras que en Argentina, las estimaciones indican que este porcentaje alcanzará el 19%. Frente a esta realidad, es necesario implementar políticas públicas que fomenten una mayor participación de la población mayor en los niveles de actividad, tanto económica como laboral, para evitar sobrecargar a la población activa.
Además, es importante generar una mayor conciencia sobre los aportes significativos que pueden brindar las personas mayores. El proceso de envejecimiento debe ser visto como una «nueva longevidad» y un dinamizador de soporte y apoyo en las dinámicas familiares y generacionales. Las personas mayores de 60 años pueden desempeñar un papel importante en el respaldo a las generaciones más jóvenes.
Argentina se destaca en la región por tener una menor dependencia funcional entre las personas mayores de 65 años, lo que indica una mayor capacidad de vivir de manera independiente y desarrollar actividades cotidianas. Esto se atribuye en parte al sistema de protección social y previsional del país, que garantiza el bienestar integral de las personas mayores.
Enfrentar los desafíos que implica el envejecimiento de la población requiere adoptar el enfoque de la «economía plateada». Esto implica ver esta etapa de la vida como una oportunidad para la innovación, el emprendimiento y la inclusión. Para ello, es necesario generar oportunidades de desarrollo económico integral, promover nuevos emprendimientos y propuestas laborales, y fomentar la contribución de los adultos mayores, aprovechando su experiencia y capitalizando su productividad en actividades proactivas.
