Por Redacción Curar con Opinión
En una muestra de coordinación médica y compromiso sanitario, el Hospital Garrahan concretó cuatro trasplantes en apenas 34 horas, interviniendo a pacientes pediátricos que se encontraban en emergencia nacional. Entre el viernes y el sábado, los equipos de salud del hospital trasplantaron dos hígados, un corazón y un riñón a cuatro niños y adolescentes de entre seis meses y 16 años.
El primero de los procedimientos comenzó el viernes a las 8:18, cuando una bebé de seis meses recibió un trasplante hepático de donante vivo. La operación, liderada por el cirujano Esteban Halac, se extendió por ocho horas y contó con la participación de 25 profesionales. La pequeña padecía una atresia de vías biliares, una enfermedad que compromete gravemente el funcionamiento del hígado.
Horas más tarde, en la madrugada del sábado, el mismo equipo realizó el trasplante hepático número 50 del año, un récord histórico para la institución. En esta ocasión, un adolescente de 16 años recibió un órgano proveniente de un donante cadavérico. “El trabajo permanente de los equipos y la organización de guardias las 24 horas hacen posible responder de inmediato cuando surge un órgano disponible”, destacó Halac.
De manera casi simultánea, a las 0:43 del sábado, otro grupo médico encabezado por Pablo García Delucis llevó adelante un trasplante de corazón en un adolescente con miocardiopatía dilatada. La intervención duró poco más de cuatro horas y fue la cuarta de este tipo realizada en el último mes, un ritmo que supera ampliamente el promedio anual del hospital.
“Contar con equipos preparados todo el año, día y noche, es lo que permite salvar vidas. Además, estamos viendo una mayor conciencia social sobre la donación de órganos, y eso se traduce en nuevas oportunidades para muchos chicos”, subrayó Delucis.
Finalmente, el sábado por la tarde, el equipo de Trasplante Renal realizó la última cirugía del operativo: un niño de 11 años con una uropatía compleja y síndrome urémico hemolítico recibió un nuevo riñón. La intervención duró cuatro horas y el paciente se encuentra en franca recuperación.
Las autoridades del hospital destacaron que la hazaña fue posible gracias a la solidaridad de los donantes y a la alta especialización del personal médico. “Cada trasplante refleja no solo el avance de la medicina, sino la red de humanidad que lo hace posible”, expresó Natalia Pabón, directora de Atención Pediátrica del Garrahan.









