Equipo de CONICET recibe premio por desarrollo de vacuna contra la enfermedad de Chagas
Por Redacción Curar con Opinión
Un equipo de especialistas del CONICET ha sido galardonado con el Premio César Milstein 2023 a la Investigación en Biotecnología con Impacto en la Salud, otorgado por el CONICET y la Fundación Pablo Cassará. Este premio reconoce su destacado proyecto denominado CRUZIVAX, que tiene como objetivo desarrollar una vacuna profiláctica y terapéutica contra la enfermedad de Chagas.
CRUZIVAX es un proyecto de gran relevancia que ha recibido un financiamiento significativo de la Comunidad Económica Europea, que destinó 8.4 millones de euros para su investigación y desarrollo. Además del equipo argentino, este proyecto colaborativo involucra a diez grupos de investigación de siete países europeos.
La enfermedad de Chagas es una afección causada por el parásito Trypanosoma cruzi y se transmite principalmente a través de la vinchuca, un insecto que se alimenta de la sangre de mamíferos, incluyendo seres humanos. Además de la transmisión por vectores, la enfermedad puede propagarse a través de donaciones de sangre y órganos, de madres a hijos, y mediante la ingestión de alimentos contaminados por el parásito.
La investigación revela que aproximadamente entre 7 y 10 millones de personas en todo el mundo están infectadas por T. cruzi, y la gran mayoría se encuentra en zonas endémicas de América Latina. En Argentina, se estima que hay 1.3 millones de personas infectadas, y alrededor de mil bebés contraen la infección por vía materno-fetal cada año.
Aunque existen medicamentos como el benznidazol y el nifurtimox para tratar la enfermedad de Chagas, estos son más efectivos en las etapas iniciales de la infección y tienen limitaciones en las etapas crónicas. Hasta la fecha, no hay vacunas aprobadas para prevenir o tratar esta enfermedad.
El equipo liderado por Emilio Malchiodi, investigador del CONICET y director del Instituto de Estudios de la Inmunidad Humoral Prof. Dr. Ricardo A. Margni (IDEHU, CONICET-UBA), ha estado trabajando en el desarrollo de una vacuna contra la enfermedad de Chagas durante más de dos décadas. El proyecto CRUZIVAX comenzó en junio de 2019 y, a pesar de la interrupción temporal debido a la pandemia de COVID-19, se espera que la formulación vacunal pueda comenzar a ser probada en seres humanos en los próximos dos años.
La vacuna utiliza un antígeno quimérico llamado Traspaína, desarrollado mediante ingeniería genética, que combina tres proteínas de T. cruzi en una única molécula. Esta estrategia permite atacar al parásito desde tres frentes diferentes, aumentando la eficacia del tratamiento. Además, la vacuna se administra por vía nasal a través de un spray, lo que mejora su aceptación en comparación con la vía inyectable.
