Por Redacción Curar con Opinión
La dermatitis atópica (DA) es una enfermedad crónica y multifactorial que afecta principalmente a la piel, provocando picazón constante y lesiones que pueden aparecer en áreas como la cara, cuero cabelludo, orejas, manos y extremidades. Si bien es más común en la infancia, también puede manifestarse en la adultez. Según la doctora Débora Kaplan, presidenta de la Sociedad Argentina de Psoriasis (SOARPSO), “afecta aproximadamente entre el 15% y el 25% de niños y adolescentes y entre el 3% y el 5% de los adultos”. Aunque no existe cura, un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado pueden controlar los síntomas, mejorando la calidad de vida de los pacientes.
Una reciente encuesta realizada por la Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis (AEPSO) a 299 pacientes con DA reveló un panorama preocupante sobre la accesibilidad a tratamientos médicos y su impacto económico. El relevamiento, que se llevó a cabo entre el 12 y el 29 de julio de 2024, mostró que el 25% de los encuestados presentaba una forma severa de la enfermedad, y que un número significativo de pacientes experimentaba dificultades para acceder a tratamientos y atención médica.
Entre los hallazgos más alarmantes se encuentran los siguientes datos:
- 2 de cada 10 pacientes tuvieron que cambiar su plan de salud por uno de menor cobertura en los últimos seis meses.
- 4 de cada 10 encuestados afirmaron que ahora deben realizar copagos para acceder a servicios que antes estaban cubiertos.
- 52,5% de los pacientes necesitaron ayuda financiera para cubrir sus gastos de salud.
- Del 35,1% de los pacientes que recibieron indicaciones para estudios médicos, 16,2% no pudieron realizarlos debido a la imposibilidad de pagar.
Estas dificultades no solo afectan el acceso a estudios y tratamientos, sino también la continuidad en las consultas médicas. El 47,5% de los pacientes debió postergar o cancelar turnos médicos por motivos económicos, mientras que 57,2% tuvo dificultades para encontrar profesionales que aceptaran su plan de salud.
El impacto económico ha llevado a muchos pacientes a recurrir a prácticas riesgosas, como la automedicación: 4 de cada 10 personas se automedicaron y el 47,2% adquirió medicamentos sin receta en algún momento. Además, 44,8% de los encuestados admitió haber reducido o abandonado medicamentos debido a su costo, optando por alternativas genéricas o más económicas, mientras que 2 de cada 10 pacientes abandonaron sus tratamientos por completo.
La doctora María Eugenia Abad, presidenta de la Sociedad de Dermatología Pediátrica para Latinoamérica, advirtió que la falta de acceso a tratamientos adecuados puede retrasar el control de la enfermedad, empeorar los síntomas y, en los casos más graves, generar complicaciones adicionales. “Cada paciente necesita un tratamiento específico, adaptado a su perfil. Cuando variables externas interfieren, se retrasa el abordaje adecuado de la enfermedad”, explicó Abad.
La encuesta también destacó el profundo impacto de la dermatitis atópica en la calidad de vida de los pacientes. El 62,5% de los encuestados que vieron una evolución de la enfermedad afirmó haber tenido que modificar su rutina diaria. Silvia Fernández Barrio, presidenta de AEPSO, describió cómo esta enfermedad afecta diversos aspectos de la vida de las personas, desde lo familiar hasta lo social y laboral. Muchos pacientes reportaron un aumento en los niveles de estrés, ansiedad, depresión y dificultades para dormir.
“La enfermedad atraviesa todos los ámbitos de la vida de una persona, y estos datos ofrecen un panorama claro sobre el grado de afectación que produce en la salud y calidad de vida”, señaló Fernández Barrio, quien además llamó la atención sobre la importancia de que las autoridades sanitarias y responsables del acceso a tratamientos tomen en cuenta estos resultados.









