La baja notable en la cantidad de contagios permite la habilitación de más actividades

Desde que comenzó el mes de julio los casos retomaron la tendencia hacia la baja que tenían con anterioridad. Se aleja momentáneamente el fantasma de la tercera ola. Mientras avanza la campaña de vacunación se abren más actividades, en un cuadro similar a lo que fue el verano pasado.

Por Dr. Daniel Cassola

Nada es definitivo en la pandemia pero en las últimas semanas se pudieron registrar, al menos, un puñado de buenas señales. Algunos de los índices críticos de la pandemia, como el número de casos y la ocupación en Unidades de Terapia Intensiva (UTI), marcan una significativa baja en prácticamente todo el país. Ante estas noticias auspiciosas, la vida social retoma algunas de las actividades que se habían permitido en el verano y prohibido en el otoño.

Lo primero que es importante para poder reactivar algunos espacios de la vida social y productiva es la baja en los contagios. La historia de la curva de casos en Argentina parece haber entrado en una nueva etapa. Todo comenzó en marzo del año pasado, cuando el coronavirus llegó al país. En número redondos, durante el primer pico, que se produjo siete meses más tarde, en octubre de 2020, el promedio de casos por día era de 15 mil.

A partir de allí se registró un descenso que se interrumpió primero en diciembre, seguramente por las reuniones de fin de año, los reencuentros después de un año de cuarentena, varias manifestaciones masivas y algún relajamiento en las medidas de prevención. Pero no alcanzó el pico anterior ya que se quedó en 14 mil contagios por día. La entrada al año nuevo significó que la curva nuevamente vuelva a descender.

De forma muy leve, en febrero comenzaron a aumentar los casos. En marzo la curva se disparó y rompió los récords del año anterior. Las primeras medidas restrictivas, que se centraron en suspender los movimientos nocturnos, atenuaron la subida pero no fueron suficientes. Por ahora, mayo de 2021 fue el peor momento de la pandemia en Argentina. El promedio de casos trepó hasta los 33 mil por día. Los fallecimientos pasaron de decenas a varios cientos por día.

Las tres semanas de confinamiento estricto dieron resultado y los casos comenzaron a bajar, hasta los últimos diez días de junio. Allí el promedio se detuvo en 18 mil y trepó hasta los 21 mil. Podría haber sido el inicio de una nueva ola pero no, desde hace más de diez días los casos comenzaron un descenso sostenido y considerablemente veloz. En la actualidad están en 16 mil por día.

Como siempre, hay dos formas de ver las cosas. El vaso medio vacío indica que la cantidad de casos hoy es todavía mayor que en el peor momento de la primera ola. El vaso medio lleno señala que es la mitad del peor registro de la segunda ola. Mientras tanto la vacunación avanza, y por las noticias sobre llegadas de vacunas seguirá así, mientras aún no se registra circulación de la temida variante Delta.

Esta pequeña primavera en invierno permite que se habiliten más actividades. El gobierno porteño anunció la apertura de estaciones de subte, la habilitación de reuniones más grandes en espacios públicos y pequeñas en lugares privados como los SUM de los edificios que cuenten con una terraza, y hasta avisó que a partir de agosto se podrán realizar eventos con público, como por ejemplo recitales, con hasta mil personas que deberán cumplir con una serie de protocolos.

De ninguna manera se puede afirmar que aquí comienza la salida definitiva de la pandemia porque la realidad de este año y medio ya demostró su capacidad de sorpresa. Pero en una mirada de corto plazo se puede sostener que, por lo menos, la situación es un poco más favorable que hace unas semanas atrás.

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