La bofetada de la droga

Que Damián `Bebe` Cano confesara haber asesinado a la psicóloga María Eugenia Rojas y a Susana Aguilar abre espacio a una discusión de mayor alcance que la judicial. Cano reconoció ser un adicto y, según dijo, cometió los dos crímenes drogado. Hay más detalles de cómo asesinó a Aguilar en la página 7 de esta edición y en horas más lo indagarán para que se extienda sobre el homicidio de Rojas, si es que no opta por mantenerse en ese caso en silencio. Cualquiera sea el desarrollo de los expedientes judiciales, un dato a destacar es que `Bebe` Cano integraba el círculo de relaciones de las dos mujeres asesinadas y no formaba parte -al menos en lo que se conoce de su vida- de ámbitos marginales. Se subraya este detalle para plantear la necesidad urgente que tiene la sociedad catamarqueña de avanzar en un debate serio sobre la expansión de las drogas entre la juventud y el peligro que esto significa no sólo para quienes las consumen, sino para terceros. Cano es un muchacho de clase media que alternaba con pares también de clase media. Muchos debían conocer o sospechar de su adicción a las drogas, pero nadie imaginó que pudiera llegar a matar. Sus dos víctimas le franquearon confiadas las puertas de sus hogares: lo consideraban un amigo. Las mató y dice no saber por qué.

Fuente: El Ancasti

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