Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha puesto la mira en una nueva variante del virus, la subvariante EG.5, que ha despertado inquietudes debido a su rápida propagación y su potencial para convertirse en la dominante a nivel mundial en un futuro cercano.
Por Dr. Daniel Cassola
La subvariante EG.5, que fue identificada por primera vez en Argentina, ha sido designada como Variante de Interés (VOI) por la OMS. Aunque actualmente no es la variante dominante en la escena mundial, su rapidez en la propagación es motivo de preocupación. Los primeros casos de EG.5 fueron confirmados en la Ciudad de Buenos Aires y en la provincia de Córdoba, según el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN).
Los números reflejan un aumento en la prevalencia de la variante EG.5. Pasó de un 7.5% en la semana 25 a un 17.4% en la semana 29, según la OMS. La subvariante EG.5 es descendiente de XBB.1.9.2 y comparte el perfil de aminoácidos de la proteína pico con XBB.1.5. Fue inicialmente notificada el 17 de febrero de 2023 y fue designada como Variante bajo Monitoreo (VUM) el 19 de julio de 2023.
A medida que EG.5 se propaga, surge la preocupación sobre su impacto en la salud pública y en los sistemas de atención médica. Aunque no se ha confirmado que esta variante cause una mayor virulencia de los síntomas o más hospitalizaciones, su rápida propagación y características de escape inmune son motivo de alarma.
Es interesante observar cómo esta emergente variante está surgiendo en un momento en el que se están desarrollando y distribuyendo vacunas contra la variante Ómicron dominante, XBB.1. Las vacunas de ARN mensajero, como las producidas por Pfizer y Moderna, han sido efectivas en la prevención de casos graves y muertes relacionadas con COVID-19. Sin embargo, las mutaciones constantes del virus plantean desafíos para la eficacia continua de estas vacunas.
Afortunadamente, la comunidad científica ha estado vigilante y trabajando arduamente para comprender estas variantes emergentes y adaptar las estrategias de prevención y tratamiento en consecuencia. La OMS ha enfatizado la importancia de intensificar los esfuerzos de vacunación para aumentar la cobertura y combatir la propagación del virus.
A pesar del aumento en los casos detectados de COVID-19 debido a la variante EG.5, los informes sugieren que la mortalidad ha disminuido significativamente. Esto podría ser atribuido a la amplia disponibilidad de vacunas y a la mayor conciencia pública sobre las medidas de prevención.









