La OMS informa sobre la primera muerte por gripe aviar H5N2 en México

La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó ayer la primera muerte humana a nivel mundial por gripe aviar H5N2. La víctima, un hombre de 59 años, era residente de México y falleció el pasado 24 de abril.

Por Dr. Daniel Cassola

Según informó la OMS, el fallecimiento ocurrió después de que el paciente presentara una serie de síntomas agudos, incluyendo fiebre, dificultad respiratoria, diarrea, náuseas y malestar general.

El residente mexicano no tenía antecedentes de exposición a aves de corral u otros animales, una información que la OMS destacó al anunciar el caso. Sin embargo, en México se han reportado casos de gripe aviar H5N2 en aves de corral, lo que sugiere una posible transmisión ambiental o comunitaria. La víctima tenía múltiples afecciones médicas previas y había estado postrada en cama durante tres semanas por otras razones antes de la aparición de los síntomas agudos.

Este caso representa el primer caso humano confirmado en un laboratorio de infección por el subtipo A(H5N2) de la gripe aviar a nivel mundial. La gripe aviar, una cepa del virus influenza, ha sido una preocupación constante en la salud pública global debido a su potencial para causar enfermedades graves tanto en humanos como en animales. A pesar de ser poco común en humanos, la transmisión puede tener consecuencias devastadoras.

La OMS clasifica los virus de la influenza en cuatro tipos: A, B, C y D. Los virus de los tipos A y B son responsables de las epidemias estacionales de gripe en humanos, con los virus del tipo A siendo los únicos capaces de causar pandemias globales. Estos virus tienen la capacidad de infectar diversas especies animales y, cuando se adaptan a los humanos, pueden desencadenar brotes epidémicos o incluso pandemias.

Entre los virus de la influenza aviar, los subtipos A (H7N9), A (H5N1) y A (H5N6) han sido los responsables de la mayoría de los casos graves reportados en humanos hasta la fecha. La transmisión a humanos generalmente ocurre a través del contacto directo con aves infectadas o sus secreciones, así como por el consumo de productos avícolas contaminados. Aunque la transmisión de persona a persona es rara, puede suceder en entornos de contacto cercano.

Para prevenir la propagación de la gripe aviar, se recomiendan medidas de bioseguridad en granjas avícolas, el control de los movimientos de aves y la promoción de prácticas de higiene personal, como lavarse las manos con frecuencia y evitar el contacto cercano con personas enfermas o aves salvajes.

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