Lanzan campaña para prevenir el Síndrome Urémico Hemolítico: Claves para proteger a los más pequeños

El Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es una enfermedad grave que afecta predominantemente a niños menores de cinco años, y Argentina encabeza la lista mundial en cuanto a la incidencia de esta enfermedad pediátrica.

Por Dr. Daniel Cassola

Según la Sociedad Argentina de Pediatría, cada año se reportan entre 250 nuevos casos en el país, con una incidencia de 10 a 12 casos por cada 100 mil niños menores de cinco años. Esta cifra coloca a Argentina como el país con la tasa de incidencia más alta a nivel mundial.

El SUH es la principal causa de insuficiencia renal aguda en lactantes y niños pequeños, y la segunda causa de enfermedad renal crónica en Argentina. Esta enfermedad es causada por la ingestión de alimentos o agua contaminados con la bacteria Escherichia coli, la cual puede sobrevivir hasta tres meses en refrigeración y seis meses en congelación. La vía más común de transmisión es a través del consumo de carne mal cocida.

La prevención es la herramienta más eficaz contra el SUH. Aquí se presentan las principales medidas para reducir el riesgo de contagio:

  • Mantener la cadena de frío: Es esencial conservar los alimentos en la heladera o el freezer, y descongelarlos en el refrigerador.
  • Cocinar la carne adecuadamente: Asegurarse de que la carne esté bien cocida, con un color uniforme y sin jugos. La bacteria E. coli se destruye a 70°C, por lo que se recomienda cocinar la carne picada a 75°C, especialmente cuando se preparan hamburguesas, rellenos o albóndigas.
  • Evitar la carne picada en menores de cinco años: Los niños pequeños son especialmente vulnerables a esta bacteria.
  • Higienizar las manos correctamente: Lavar las manos con agua y jabón antes de manipular alimentos, después de ir al baño o de cambiar pañales.
  • Lavar bien las verduras: Antes de su consumo, las frutas y verduras deben lavarse con agua potable.
  • Separar alimentos crudos de cocidos: Utilizar distintas tablas de cortar y lugares de preparación para la carne y las verduras.
  • Consumir productos lácteos pasteurizados: Asegurarse de que los productos lácteos sean pasteurizados y se conserven refrigerados.
  • Beber agua potable: Siempre se debe consumir agua segura, preferentemente potable.

Los primeros síntomas del SUH incluyen diarrea acuosa, que puede estar seguida de diarrea con sangre, vómitos y fiebre. Este cuadro puede evolucionar rápidamente a insuficiencia renal aguda, anemia, disminución de plaquetas, reducción de la producción de orina, hipertensión y síntomas neurológicos. Es crucial que, ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, se consulte de inmediato a un médico para un diagnóstico y tratamiento temprano.

La Dra. Valeria López Girons, pediatra, enfatiza que «esta enfermedad no tiene un tratamiento específico, sino que se debe intervenir sobre los síntomas. Por consiguiente, lo más importante es la prevención extremando la higiene y la correcta cocción de los alimentos, que debe procurarse en todo momento y teniendo en cuenta que su diagnóstico puede aparecer en cualquier época del año y no se relaciona a un clima determinado».

Más del 60% de los afectados por el SUH se recuperan sin secuelas, un 30% presenta secuelas menores, y un 5% evoluciona a insuficiencia renal. Por ello, la prevención se convierte en la clave para evitar que esta bacteria ingrese al organismo, minimizando así los riesgos de esta grave enfermedad.

La correcta higiene, la adecuada cocción de los alimentos y la observación de las medidas preventivas mencionadas son esenciales para proteger a los niños y evitar la propagación del Síndrome Urémico Hemolítico.

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