El médico cirujano que operó a Carolina Piparo en el Hospital San Roque de Gonnet, casi tres semanas después del brutal ataque, afirmó ayer que se le debió practicar a la víctima de este caso “cirugía mayor para salvarle la vida” en el pulmón lesionado y con una grave infección. También afirmó que en esa intervención quirúrgica pudo extraerle el proyectil calibre 22 que le había atravesado esa vía respiratoria y quedado alojado en los músculos dorsales. El médico Enrique Pérez Petit explicó que había sido convocado por el ministerio de Salud bonaerense para hacerse cargo de la intervención, y señaló que en ese momento Carolina se encontraba en terapia intensiva, con respirador, con un cuadro de neumonía y con un latente neumotórax por la lesión que le produjo en un pulmón el disparo recibido. Tras explicar que retiró el proyectil que había atravesado el pulmón de abajo hacia arriba, y de adelante hacia atrás, y se había alojado en los músculos dorsales, el cirujano reveló que “fue necesario recurrir a los rayos (X) para ubicar la bala que se encontraba próxima a su piel”. Pérez Petit explicó que la paciente sufría una infección, “probablemente causada por el proyectil que arrastró la ropa en su trayectoria o por el desequilibrio que le provocó la herida o su entubamiento”. Aquella operación se hizo el 19 de agosto de 2010, cuando Carolina estaba inconsciente y sin saber lo que había ocurrido el 29 de julio cuando fue abordada por dos motochorros a la salida de del banco Santander Río de 7 y 42. En ese episodio, Carolina, embarazada de nueve meses, fue golpeada y recibió un balazo, a raíz de lo cual los médicos tuvieron que provocarle una cesárea de urgencia. El bebé permaneció vivo durante una semana, y la fiscalía acusa a los siete procesados Carlos Burgos, Luciano López, Carlos Moreno, Miguel Ángel “Pimienta” Silva, Augusto Claramonte, Juan Manuel Calvimonte, y Carlos Jordán Juárez, de haber cometido los delitos de “asociación ilícita en concurso real con robo doblemente calificado por el uso de arma de fuego y por haber sido cometido en poblado y en banda en concurso real con tentativa de homicidio e ideal con homicidio, ambos doblemente calificados por alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas”, cuya pena en expectativa es reclusión perpetua. los medicos “no dejan dudas” En tanto, Carolina aseguró ayer, antes de entrar a la audiencia, que las declaraciones de los médicos en el juicio “no dejan dudas” de que su bebé murió como consecuencia de las heridas que sufrió en el ataque. “El testimonio de los médicos no deja dudas de que la muerte de mi hijo Isidro se produjo por el balazo que yo recibo que le provocó un severo daño cerebral por la falta de oxigeno y tampoco de que yo tenía muy pocas posibilidades de vivir”, concluyó. El juicio se reanudará hoy, a las 9, con el testimonio del forense que le practicó la autopsia a Isidro. Voceros judiciales indicaron que luego se realizarán careos entre policías, solicitados por al defensa de Burgos. Esta sería la última prueba sobre el caso Piparo y se estima que la semana próxima comiencen a declarar los testigos de otros tres casos de salideras bancarias ocurridos en nuestra ciudad, en el que están imputados algunos de los acusados por el ataque a Carolina.
DEBIERON PRACTICARLE “CIRUGIA MAYOR” PARA SALVARLE LA VIDA
Lo declaró ayer el profesional que operó a la víctima y le extrajo el proyectil
Fuente:El Argentino









