Monóxido de carbono, el enemigo silencioso que aparece en invierno

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Por Dr. Daniel Cassola

Alrededor de 200 muertes por año se producen por inhalación de monóxido de carbono. Casi todas están vinculadas con algún problema o descuido a la hora de calefaccionarnos durante los días más fríos del año. Son accidentes evitables, si es que se permite la pequeña contradicción.

El monóxido de carbono es un gas venenoso que se produce durante la combustión de distintos materiales como alcohol, gas natural, nafta o madera, entre otros. Se encuentra tanto en los residuos que exhalan los caños de escape de los vehículos como en los residuos que se producen en fogones, estufas y sistemas de calefacción.

Según comenta Silvio Aguilera, director médico de la compañía de emergencias médicas Vittal, “todas las intoxicaciones por monóxido de carbono son evitables”. “El monóxido de carbono no tiene color, olor ni sabor, no irrita los ojos ni la nariz, por lo que al ser tan imperceptible es necesario prevenir”, amplía.

La inhalación de monóxido provoca que este elemento reemplace al oxígeno en el torrente sanguíneo, lo que ocasiona el deterioro de los distintos órganos del cuerpo. Como siempre, los que mayores riesgos corren son los ancianos, los niños, quienes tienen enfermedades crónicas y los fumadores.

Las recomendaciones para prevenir son sencillas pero para ser efectivas deben cumplirse sin excepciones. En todo ambiente calefaccionado hay que dejar una abertura para que circule aire, por más que haga frío. En los aparatos de calefacción en los que hay combustión la llama debe ser siempre de color azul, si hay llama naranja o amarilla quiere decir que la combustión es incompleta y hay producción de monóxido.

Además no hay que dormir con braseros o estufas a kerosene encendidos ni instalar calefones en el baño o lugares que no tienen buena ventilación. Es recomendable, por último, controlar anualmente los aparatos de calefacción.

Si bien el gas no se percibe, si hay síntomas como nauseas, vómitos, mareos, dolor de cabeza, letargo injustificado, confusión, que nos pueden indicar una intoxicación. Si así fuera hay que salir al aire libre, apagar los aparatos de calefacción y realizar la consulta médica.

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