Piden quitar la expresión "trabajar como un negro" del diccionario

Es Una Iniciativa De Funcionarios Y Personalidades De La Cultura Y El Deporte Del Uruguay
En un spot en el que aparecen Rubén Rada y el «Loco» Abreu, entre otros, se busca reunirfírimas para solicitara la Real Academia Española que la elimine, por considerarla discriminatoria. Una iniciativa lanzada al otro lado del río, encabezada por funcionarios del gobierno de José «Pepe» Mujica y por personalidades de la cultura y el deporte uruguayos, como el músico Rubén Rada, el periodista e historiador Carlos Maggi y el firtbolista Sebastián Washington «Loco» Abreu, buscará reunir firmas para pedirle el próximo 21 de marzo a la Real Academia Española de la Lengua que elimine de su diccionario la expresión «trabajar como un negro», por considerarla discriminatoria. La campaña Boiremos al racismo del lenguaje, que en 24 horas ya había reunido más de 10 mil firmas, también busca desplegar otras actividades de «sensibilización» sobre la cuestión y comprometer a la población del país vecino «a borrar toda expresión discriminatoria» de las plazas, canchas, escuelas y de las propias casas del Uruguay. Además de Rada, entre las caras conocidas que dan voz a la petición figuran la atleta olímpica Déborah Rodríguez, el viceministro de Energía Edgardo Ortuño y la directora del Instituto Nacional de las Mujeres, Beatriz Ramírez, todos ellos afrodescendientes que, según los datos del censo realizado en 2011, representan el 8% de la población uruguaya,
es decir, unas 300 mil personas. Quienes deseen sumarse a la iniciativa deben entrar al sitio y suscribir la iniciativa con sus datos personales, entre ellos el documento de identidad. Pese a que la RAE tiene otras acepciones, los organizadores de la campaña cuestionan esa expresión «porque tiene un simbolismo particular. Hace referencia a un pasado de dominación y asocia a la población negra al trabajo más duro», explicó Ortuño, ministro interino de Industria y presidente de la Casa de la Cultura Afrouruguaya, organización que lidera el proyecto. Elizabeth Suárez, secretaria general de esa entidad, agregó que la frase «es la que más se usa en el Uruguay». «Tenemos la idea de que Uruguay es ejemplar en muchos aspectos, pero en este capítulo falta mucho por hacer -señaló Suárez-. Sigue existiendo discriminación a la hora de conseguir trabajo y de relacionarse». Para la activista, parte de ese fenómeno se debe, en su opinión, a que el país «se ha jactado siempre de tener una cultura europea», debido al origen mayoritario de la población, especialmente proveniente de la inmigración española e italiana. Al presentar la iniciativa, Rubén Rada aclaró: «No se trata de negros. Se trata de crear una sociedad buena para todos. No son sólo los negros, están los judíos de…´, los ´ponjas´, los ´turcos´, estamos todos hablando mal del otro, somos una sociedad discriminatoria y hay que empezar a cambiar.» El músico admitió que alguna vez utilizó la expresión «trabajar como un negro» como chiste, pero que ahora, con esta campaña, se «muere de vergüenza», y prometió desterrarla de su repertorio de stand up. « Rubén Rada ^|g Empezar a cambiar «No son sólo los negros. Están los ´judíos de…´, los ´ponjas´, los ´turcos´. Todos hablando mal del otro.»
Spot- Rada es afrodescendiente, como el 8°/» de la población uruguaya, según el último censo, realizado en el año 2011.
ABORTO EN EL EXTRANJERO Laura Galván, una uruguaya de 42 años, denunció ayer que debió abortaren el exterior y pagar 750 dólares por ello, porque falló el procedimiento legal que aprobó el Congreso de su país para la interrupción voluntaria del embarazo. Según la mujer, el 20 de diciembre últimofue a un hospital del departamento de Canelones a pedir la intervención. Tras recibir asesoramiento de una ginecóloga y otros expertos de posibles alternativas, como exige la ley, ratificó su deseo. Le recetaron el medicamento aprobado por el Ministerio de Salud para el aborto farmacológico (misoprostol), que no le hizo efecto pese a recibirlo dos veces. Cuando volvió al hospital para pedir una solución, le informaron que ya habían pasado las 12 semanas de gestación que permite la ley para hacer el aborto y no podían ayudarla. Galván, madre de otro hijo adolescente, aclaró luego que reafirmó su voluntad de abortartras saber que el niño en gestación «tenía un 80°/» de posibilidades de sufrir malformaciones o problemas neurológicos».
TIEMPO ARGENTINO – ARGENTINA

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