Por Dr. Daniel Cassola
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una mal que aqueja los pulmones, que se caracteriza por una reducción persistente del flujo de aire. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que para el año 2030 la EPOC será la tercera causa de muerte más importante a nivel mundial.
La EPOC es progresiva y causa dificultad para respirar. Los síntomas empeoran con el tiempo y pueden limitar la capacidad de la persona para realizar sus actividades cotidianas.
Además puede causar tos, mucosidad, sibilancias (silbidos o chillidos al respirar), falta de aire y opresión en el pecho. La principal causa de la EPOC es el hábito de fumar, aunque la exposición a largo plazo a otros factores irritantes como el aire contaminado, los vapores químicos o el polvo también puede contribuir.
En todo el planeta la EPOC va ganando terreno: hay 210 millones de enfermos en el mundo. En Argentina, las enfermedades respiratorias causan 5500 muertes por año. El 41 por ciento de la población adulta no tiene obra social, lo que dificulta el diagnóstico de la EPOC.
Uno de los principales problemas es justamente este: al no acceder al diagnóstico, o estar subdiagnosticadas, muchos enfermos de EPOC pierden un tiempo muy valioso en el que podrían iniciar su tratamiento. Cuando hablamos de subdiagnóstico nos referimos a alguien que quizás sepa que tiene una afección bronquial pero no termina de acceder al servicio de salud, por ejemplo, por no tener cobertura social.
Como en muchas otras patologías, es fundamental el diagnóstico precoz. Con los tratamientos se mejoran la calidad de vida y el pronóstico de la enfermedad. En Argentina somos aproximadamente 43 millones de habitantes, 14 millones de los cuales son mayores de 40 años. El 35 por ciento de ellos fuma. Son alrededor de 5 millones de personas.
Todos ellos deberían realizarse una espirometría. Sobre todo los que superaron los 65 o 70 años, cuando los índices de la enfermedad crecen considerablemente. Como siempre decimos, peor que estar enfermo, es estar enfermo y no saberlo.









