Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los accidentes de tránsito cobran la vida de aproximadamente 1.350.000 millones de personas cada año.
Por Dr. Daniel Cassola
Los accidentes de tránsito representan la principal causa de mortalidad entre los niños y jóvenes de 5 a 29 años. Se estima que una de cada cuatro defunciones por esta causa afecta a peatones y ciclistas, y alrededor de 50 millones de personas resultan heridas en accidentes de tránsito.
Ante esta preocupante realidad, la OMS y sus asociados organizan semanas mundiales de las Naciones Unidas (ONU) para la seguridad vial. En 2023, se celebra la séptima edición de esta semana, que se centra en el transporte sostenible y promueve los desplazamientos a pie, en bicicleta y en transporte público como alternativas seguras y respetuosas con el medio ambiente.
La importancia de respetar las normas de tránsito y promover una mayor conciencia vial se vuelve evidente al analizar las estadísticas de muertes y lesiones causadas por accidentes de tránsito. Tanto organizaciones gubernamentales como no gubernamentales se unen en un esfuerzo conjunto para fomentar buenas prácticas en la ciudadanía, como el uso del casco y el cinturón de seguridad, así como evitar el consumo de alcohol y el exceso de velocidad.
Una de las medidas fundamentales para mejorar la seguridad vial es reducir la velocidad en las vías públicas. La velocidad es uno de los factores de riesgo más importantes en la ocurrencia de colisiones y en la gravedad de sus consecuencias. La campaña «Calles para la Vida» de las Naciones Unidas busca establecer un límite máximo de velocidad de 30 km/h en las calles, con el objetivo de disminuir el riesgo de muertes por atropellos.
Otras medidas de seguridad vial incluyen mantener la distancia adecuada entre vehículos, utilizar el cinturón de seguridad en todos los asientos del automóvil, evitar el uso de dispositivos móviles mientras se conduce, usar cascos en bicicletas y motos, realizar señales antes de realizar maniobras, respetar las señales de tránsito y evitar comportamientos arriesgados.
La protección de los niños en los vehículos es de vital importancia. Es necesario que viajen en butacas especiales adecuadas a su edad y tamaño, aseguradas correctamente en el asiento del vehículo con el cinturón de seguridad correspondiente. Los ocupantes de un automóvil deben utilizar cinturones de seguridad ajustados para prevenir lesiones en caso de frenadas bruscas.
En el caso de los peatones, se debe tener en cuenta que son los más vulnerables en el tráfico vial. Un accidente entre un vehículo y un peatón puede tener consecuencias graves para el peatón. Por lo tanto, es esencial que los peatones respeten las señales de tránsito, utilicen los cruces adecuados y estén atentos mientras caminan por la vía pública. La seguridad vial no solo depende de los conductores, sino también de la responsabilidad de los peatones al cumplir con las normas y estar alerta en todo momento.









