Sensores diminutos controlan la presión cerebral sin necesidad de cables

Una nueva clase de sensores electrónicos de pequeño tamaño y muy finos, pueden controlar la temperatura y la presión dentro del cráneo, dos parámetros de salud cruciales después de una lesión cerebral o de una cirugía, para una vez cumplida su función desvanecerse cuando ya no son necesarios, lo que elimina la necesidad de cirugía adicional para eliminarlos además de reducir el riesgo de infección y hemorragia. Sus creadores consideran que es posible desarrollar sensores similares para hacer un seguimiento postoperatorio en otras áreas del cuerpo. El estudio ha sido coordinado por John A. Rogers, de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, y Wilson Ray, de la Escuela de Medicina de St. Louis de la Universidad de Washington (EE.UU.) y sus resultados se publican su trabajo en la revista «Nature» el 18 de enero.

«Se trata de nueva clase de implantes biomédicos electrónicos», afirma Rogers, que destaca que este tipo de sistemas tienen un gran potencial en una serie de prácticas clínicas, «donde los dispositivos terapéuticos o de seguimiento se implantan o son ingeridos para una determinada función, y, una vez finalizada, son reabsorbidos o eliminados», del organismo.

Después de una lesión cerebral traumática o de una cirugía cerebral resulta fundamental hacer un seguimiento del paciente para valorar la hinchazón y la presión en el cerebro. Las actuales técnicas de monitorización son muy invasivas, aclara Rogers, además de que los cables restringen el movimiento y obstaculizan la terapia física mientras se recuperan. Debido a que requieren un acceso continuo, cableado en la cabeza, este tipo de implantes también conllevan un riesgo de reacciones alérgicas, infección y hemorragia, e incluso podría exacerbar la inflamación para la que están destinados a monitorizar.

Fuente:abc

.

También te puede interesar...