Una cirugía inédita salvó a un bebé en el vientre de la mamá

Logro de médicos del Garrahan y el Italiano. Victorio nacerá en diez días, pero deberán volver a operarlo porque sufre una malformación cardíaca.

Cuando cumplió el quinto mes de embarazo, Noelia Ortega fue a hacerse una ecografía de rutina. El resultado no fue el que esperaba: el feto tenía una malformación en el corazón. El cardiólogo infantil de Pergamino, donde vive, la contactó con especialistas del Hospital Garrahan y al poco tiempo se dieron cuenta de que, además de la malformación, había una estructura dentro del pequeño corazón que se estaba cerrando. La noticia empeoró el panorama: cuando esa estructura se cierra, la sangre que va de la placenta al corazón del bebé no puede fluir y el bebé de Noelia corría un altísimo riesgo de no sobrevivir. Así fue que la unión de fuerzas –lo público y lo privado– renovó las esperanzas: un equipo del Hospital Italiano junto a uno del Garrahan le hicieron una cirugía cardíaca fetal que nunca antes se había hecho en el país. El bebé nacerá dentro de diez días.

“Me explicaron que hay bebés con este problema que no llegan a nacer y que otros nacen y mueren. Y que se podía hacer una cirugía, pero que también podía morir durante la cirugía”, dice Noelia, que mañana cumple 30 años. “Los médicos empezaron a consultar con expertos de otros países (de Estados Unidos y Brasil) y llegaron a la conclusión de que la cirugía se podía hacer. Yo pensé esto: hay una opción de vida para Victorio y es ésta”, sigue su mamá.

La intervención fue en diciembre, cuando el feto tenía 30 semanas de gestación (ahora tiene 34). En el país ya se había hecho un procedimiento para abrir la estructura entre las aurículas en bebés nacidos “pero es la primera vez que se hace en Argentina en un corazón fetal, a través de la panza de la mamá”, cuenta la neonatóloga Claudia Cannizzaro, coordinadora del Programa de diagnóstico y tratamiento fetal del Garrahan. “No era un trabajo sencillo y para eso nos unimos al centro de más experiencia en el tema”. Habla de Lucas Otaño, jefe de la Unidad de Medicina Fetal del Italiano y de Pablo Marantz, jefe de cardiología infantil.

Es muy infrecuente que un bebé tenga una malformación y además este problema: solucionarlo era la única chance de que Victorio sea candidato a recibir tratamiento para la malformación luego del nacimiento. “Hacer intervencionismo fetal no es sencillo. Se trabaja en el feto a través de la panza de la mamá. Hay que atravesar la piel, el útero, entrar a la cavidad amniótica y llegar al corazón del bebé, que en ese momento medía cuatro milímetros. Una vez allí, uno tiene una chance de entrar al corazón del bebé”, sigue.

En poco tiempo, Noelia deberá volver a la Ciudad. Victorio nacerá el 2 de febrero en el Garrahan, cuando haya llegado a las 36 semanas de gestación. “Será por cesárea y deberá ser operado en poco tiempo, ya lo sabemos”, dice ella. “Yo estoy muy agradecida con todos los médicos. Gracias a ellos sabemos que ahora mi hijo tiene una oportunidad de vivir”.

Fuente: Clarín

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