Con el inicio del ciclo lectivo 2026, el Ministerio de Salud de la Nación reforzó la recomendación de completar los esquemas de vacunación obligatoria en niñas, niños y adolescentes.
Por Dr. Daniel Cassola
La advertencia se da en un contexto de caída sostenida en las coberturas, que según la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) compromete la protección colectiva frente a enfermedades prevenibles.
De acuerdo con datos difundidos por la SAP, durante 2024 varias vacunas clave, como la triple viral (sarampión, rubéola y paperas) y el refuerzo de poliomielitis en niños de cinco años, registraron coberturas inferiores al 50%. “Las coberturas por debajo del 70% ya no son excepcionales, sino habituales en muchas vacunas del calendario”, señaló la infectóloga Elizabeth Bogdanowicz en declaraciones periodísticas. Ninguna de las vacunas estratégicas alcanzó el 95% recomendado para garantizar inmunidad comunitaria.
El Calendario Nacional de Vacunación establece dosis obligatorias y gratuitas en cada etapa de la vida. En recién nacidos, se aplican Hepatitis B (dentro de las primeras 12 horas) y BCG. Durante el primer año se administran, entre otras, rotavirus; quíntuple (difteria, tétanos, tos convulsa, Haemophilus influenzae tipo b y poliomielitis); IPV; neumococo; meningococo y antigripal desde los seis meses.
Al año se indican triple viral y Hepatitis A; a los 15 meses, refuerzos de meningococo y varicela; y a los 18 meses, refuerzos adicionales, además de fiebre amarilla en zonas de riesgo. En el ingreso escolar (5 años) corresponden refuerzos de triple bacteriana, triple viral, varicela e IPV. A los 11 años se aplican triple bacteriana acelular, antimeningocócica y vacuna contra el VPH.
El esquema incluye además vacunas específicas en el embarazo —antigripal, triple bacteriana acelular y virus sincicial respiratorio— y refuerzos en adultos y mayores de 65 años.
La caída en la vacunación incrementa el riesgo de reemergencia de enfermedades. En 2025, por ejemplo, los casos de coqueluche se triplicaron respecto al año anterior, con fallecimientos en menores de cinco años. Más de 115.000 lactantes no completaron esquemas críticos y la cobertura de VPH en adolescentes se mantiene por debajo del 55%.
Las autoridades sanitarias subrayan que recuperar esquemas atrasados y garantizar el acceso gratuito en centros de salud públicos es clave para prevenir brotes y asegurar un entorno escolar protegido.









