Argentina sigue sin firmar un convenio internacional contra el tabaco que está aprobado por gran parte de los países del mundo

El CMCT es el Convenio Marco para el Control del Tabaco y fue elaborado por la Organización Mundial de la Salud. Argentina participó de su elaboración a partir de 2003 pero todavía no fue aprobado aquí, lo que debería por impulso del Poder Ejecutivo. En la pandemia los fumadores o vapeadores tienen peores chances contra el Covid.

Por Dr. Daniel Cassola

En otras épocas los cigarrillos eran sinónimo de libertad y belleza. Los artistas y actores de Hollywood fumaban copiosamente. La farándula local también y la sociedad los imitaba. Se fumaba en todos lados, desde las universidades hasta los transportes públicos, ya sea autos, trenes o aviones. Hasta se fumaba en los consultorios médicos. Con los años la tendencia se fue revirtiendo. En el medio millones de seres humanos murieron por cáncer de pulmón, que sin el tabaco apenas sería un apéndice en un libro de oncología. También se expandieron otras patologías relacionadas como el EPOC.

En el siglo XXI ya casi nadie piensa que el fumar es saludable o inocuo. Sigue habiendo muchos fumadores pero también hay mucha más información disponible, incluso en las mismas cajas de cigarrillos. En el ámbito de la ciencia no hay ningún tipo de debate. Fumar es sumamente perjudicial y se relaciona al hábito con un sinfín de patologías. Para combatir al tabaco la Organización Mundial de la Salud promulgó en febrero del año 2005 el Convenio Marco para el Control del Tabaco. Se trata de un acuerdo histórico ya que está considerado el primer tratado de salud pública internacional que se aprueba en cientos de países.

La aprobación del convenio es importante porque es considerado un instrumento esencial para prevenir y luchar contra el tabaquismo. Su firma implica la posibilidad de recibir ayuda internacional y participar de las decisiones que se tomen con respecto al tabaco. El CMCT es el primer tratado de salud pública mundial, que vino a dar una respuesta global a la epidemia de tabaquismo. El tratado entiende al control del tabaco como la puesta en práctica de diversas estrategias destinadas a reducir la oferta, la demanda y los daños causados por los productos de tabaco. Estas estrategias son denominadas “MPOWER” por sus siglas en inglés, e incluyen la prohibición completa del marketing de productos de tabaco, el aumento de los impuestos a estos productos, entre otras medidas.

“Argentina es uno de los pocos países del mundo que no es parte del tratado. La principal razón que está frenando la ratificación es la continua interferencia de la industria tabacalera en todos los niveles gubernamentales donde puede avanzar el proceso político”, declaró Marita Pizarro, codirectora de FIC (Fundación Interamericana del Corazón – Argentina). Y agregó: “Uno de los argumentos principales de la industria es que Argentina no puede ratificar el tratado porque es un país productor de tabaco y podría haber un impacto negativo en las economías regionales. Sin embargo, hemos analizado el caso de países productores de tabaco que han ratificado el CMCT y no se detectó tal perjuicio para la producción ni para los productores”.

En la declaración, las organizaciones denuncian que sin la ratificación de este tratado Argentina no podrá cumplir con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que aconsejan a los Estados avanzar con su cumplimiento. Además, señalan que a pesar de que la prevalencia del consumo de tabaco descendió en la última década en nuestro país, la mortalidad todavía es elevada y el consumo per cápita se mantiene estable en los últimos 15 años, lo que ubica a Argentina como uno de los países de la región con las tasas más altas. Este escenario demuestra, según sostienen desde FIC, que el marco normativo nacional no es suficiente para la protección de la salud y que Argentina tiene que formar parte de las decisiones de políticas de salud globales para enfrentar la epidemia del tabaquismo.

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