2016, el año de los desafíos

 

Por Dr. Daniel Cassola

El año 2015 que termina mañana fue particularmente intenso. Desde la muerte del fiscal Nisman a la fuga de los asesinos del Triple Crimen, pasando por las elecciones, tuvimos un año muy denso desde el punto de vista informativo. A full, como dicen los chicos.

Luego de toda esta actividad podríamos decir que 2016, en muchos sentidos, es el año de los desafíos. En principio, lo que nos deja 2015 es una mirada a corto plazo.

En el horizonte inmediato tenemos las paritarias, el funcionamiento de la economía luego del levantamiento del cepo, y la nueva dinámica política cuando arranquen las sesiones ordinarias en el Congreso. Febrero y marzo ya asoman como meses nuevamente intensos.

Quizás el desafío principal para el año que viene tenga que ver con el bolsillo. Se viene un aumento de tarifas, también llamado sinceramiento. Además el gobierno decidió bajar las retenciones. Y tenemos déficit fiscal, por lo que se necesitan o más ingresos o menos egresos. Aquí tenemos el desafío económico.

El desafío político consiste en el funcionamiento institucional del país sin una clara mayoría en el Poder Legislativo, con un partido nuevo en el Poder Ejecutivo y con una Corte Suprema que deberá renovarse.

Es inédito en la historia. Hay gobernadores de las procedencias más variadas. Peronistas, radicales, del PRO, socialista e incluso de partidos provinciales. Quizás la variedad ayude a un mejor funcionamiento institucional. Está por verse.

En lo que nos concierne específicamente, la salud y los adultos mayores, los desafíos también son importantes. Varios de los nuevos funcionarios que asumieron destacan como una necesidad mayor transparencia. La insignia es el PAMI, donde el nuevo director ya denunció un sistema de corrupción que habría montado el anterior.

En cuanto a las prestaciones a las que acceden los argentinos hay una necesidad de mayor equidad. En ese sentido nos parece positivo el reciente anuncio sobre la ampliación del SAME a distintas zonas del conurbano bonaerense. Es solo el comienzo y hay mucho trabajo por hacer.

Por último nos queda expresar el deseo que los adultos mayores comiencen a mejorar su situación. Se necesita una mejora considerable en las jubilaciones, en las prestaciones de salud que reciben y, sobre todo, en la consideración general por parte de la sociedad. O sea, en el respeto.

Así como 2015 fue el año de la intensidad, 2016 asoma como el año de los desafíos. Espero que el 30 de diciembre del año que viene estemos todos un poco mejor que hoy.

Feliz año nuevo.

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