Una guía para sobrellevar el calor con salud

 

Por Dr. Daniel Cassola

Para la semana que estamos viviendo el Servicio Metereológico Nacional anuncia temperaturas que rozan los 35 grados y sensaciones térmicas que pueden llegar a superarlos. La exposición de nuestro organismo a estas temperaturas nos obliga a tomar ciertos recaudos.

Comencemos por lo más sencillo. Tenemos que recordar que en estos días debemos prestar especial atención al consumo de agua fresca. Al menos tenemos que ingerir dos litros de agua. Si no es mineral puede ser de la canilla, aunque depende la zona sería previsor utilizar un filtro. Si es de pozo o de otra fuente, o incluso si es agua de red pero tenemos alguna duda sobre su potabilidad, la podemos hervir y luego esperar que se enfríe para consumirla.

Especial atención debemos tener con la hidratación de los chicos y los adultos mayores, que suelen perder la sensación de la sed, lo que los conduce a cuadros de deshidratación.

Podemos sintetizar las precauciones contra el golpe de calor en el siguiente listado:

– Evite salidas y actividades físicas en las horas de más calor (entre las 11 y las 16).

– Si tiene que salir, procure estar a la sombra. Use sombreros o pañuelos y vista ropa liviana y amplia, de colores claros.

– Trate de llevar siempre una botella con agua.

–  Mantenga las ventanas cerradas mientras la temperatura exterior sea superior a la interior. Ábralas de noche para dejar ingresar corrientes de aire.

– Aún cuando no sienta sed, tome la mayor cantidad de líquidos posible, sobre todo agua mineral y jugos de fruta fresca.

– No consuma bebidas alcohólicas, porque alteran la capacidad de respuesta al calor y favorecen la deshidratación.

– Evite las bebidas con cafeína (café, té, bebidas cola) o muy azucaradas.

– Evite beber líquidos excesivamente fríos.

– No deje de comer, hágalo en pequeñas porciones y con frecuencia. Consuma sobre todo frutas y verduras frescas, bien lavadas.

– Evite comidas excesivamente condimentadas, calientes, copiosas y de digestión lenta.

En los últimos días también se están registrando más consultas por diferentes patologías respiratorias. El problema radica en que a los descensos bruscos de temperatura de los últimos días que tomaron por sorpresa a más de uno, se suma el uso abusivo del aire acondicionado. Cuando una persona está expuesta a muy baja temperatura las vías aéreas se inflaman y esto suele generar sinusitis, laringitis, bronquitis y, en casos más severos, neumonías.

Por eso, no debemos utilizar el aire acondicionado para refrigerar sino, justamente, para ‘acondicionar’ el ambiente: la idea es que no haya una amplitud térmica exagerada entre el exterior y el interior. Lo saludable es mantener el aparato entre los 23 y 25 grados.

De esta manera vamos a poder llevar estos días tan calurosos con salud.

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