La joven, que reside desde hace cuatro años en la provincia, accedió a una mano ortopédica y es la segunda persona en la Argentina en tener esta prótesis.
Una joven francesa que reside desde hace cuatro años en la provincia de Entre Ríos logró acceder a una mano ortopédica impresa en tecnología 3D, y se convirtió en la segunda persona del país en poseer este tipo de prótesis.
Solene Borja nació sin su mano derecha hace 33 años, y dijo que «nunca había pensado en la prótesis, porque son muy caras» y, al ser «de clase media», «no podía tenerla porque no había forma de pagar», según sostuvo, en declaraciones radiales.
Hace un tiempo vio en internet un video en donde un papá mostraba la mano que había recibido su hijo de 11 años, y la «emocionó mucho» ver «la integración social que le permitía al niño».
Al compartir el video en las redes sociales, «un amigo se contactó con unos chicos que abrieron un laboratorio en Buenos Aires» y los fueron a visitar; y los jóvenes «se pusieron en campaña» para ayudarla «en todo sentido», añadió.
Finalmente, el sábado pasado viajó a Buenos Aires y recibió su mano ortopédica impresa en 3D, lo que para Borja fue «una revolución muy importante».
Según la joven, compartieron «conocimiento y avances para ir más allá de las trabas del mercado», el que «deja mucha gente afuera de poder acceder a algo que no es confort, sino una ayuda para la cotidianidad».
Cuando obtuvo su prótesis, lo primero que hizo fue «saludar dando la mano» y «tomar un caso de agua», por lo que se puso a llorar, aunque se había prometido no hacerlo.
La joven francesa indicó que la mano ortopédica «es como un guante», que se puede sacar y poner cuando «se necesita», que es lo que ella quería.
La mano impresa en tecnología 3D funciona con movimientos de los músculos de la muñeca a los que Borja dijo no estar «acostumbrada», por lo que se «adaptará y ejercitará» y anunció que por primera vez en su vida irá a remar.
Solene Borja llegó al país en 2001 ya que su abuelo era argentino, y quedó «fascinada por el modo de vida y las costumbres criollas’; y en 2005 regresó a París a terminar sus estudios en Tecnicatura en Arte y en Multimedia.
En 2010 regresó a Argentina y vivió un año en Colón, trabajando en El Palmar, para luego trasladarse a la capital entrerriana, en donde reside actualmente.
Fuente: Diario Popular









