Por Dr. Daniel Cassola
Desde hace un tiempo hay información circulando sobre lo que es y lo que no es saludable, y podemos arriesgar que cada vez más personas acceden a esos datos, ya sea por los medios de comunicación o en el consultorio del médico.
Por otra parte hay fenómenos poco saludables en alza. Hoy en día seis de cada diez argentinos adultos tienen sobrepeso u obesidad, la marca más alta de la historia. El exceso de peso es factor de riesgo para un gran número de enfermedades y seguramente gran parte de la población percibe, quizás sin tanta precisión, que no es saludable.
Sin embargo, según una encuesta reciente, es muy difícil sostener un cambio de hábito saludable. La misma fue realizada por la consultora Voices! por encargo del movimiento Revolución Saludable.
El trabajo “Estudio sobre hábitos saludables en la Argentina” abarcó 1.004 casos de todo el país, hombres y mujeres, mayores de 16 años. Si bien la gran mayoría de los consultados (87%) consideró que debería realizar alguna modificación en sus hábitos para llevar una vida más saludable, sólo el 67% pasó a la acción e hizo el intento. De aquellos que efectivamente comenzaron con algún cambio concreto, sólo la mitad (51%) pudo sostenerlo durante 12 meses.
Entre los argumentos que con más frecuencia utilizaron los encuestados, está en primer lugar la falta de voluntad (59%) y lo sigue, aunque lejos, la falta de tiempo (24%). “Es complejo combatir los hábitos arraigados que atentan contra la vida plena y saludable. Cada uno sabe qué es lo que debería mejorar, aunque no sea sencillo”, afirma el doctor Jorge Tartaglione, médico cardiólogo miembro de la Sociedad Argentina de Cardiología e impulsor del movimiento Revolución Saludable.
Consultando sobre cuáles son los hábitos que debería cambiar o incorporar para mejorar la salud, en primer y segundo lugar se ubican, ambos con 28%, “tomar más agua” y “aumentar o iniciar actividad física”, luego vienen “bajar de peso” (24%), “dejar de fumar” (22%) y “disminuir la sal” (10%).
Tartaglione considera que “los resultados son muy llamativos, porque en primer lugar está tomar más agua, cuando no hay evidencia científica de que tenga algún efecto concreto”. En cambio, aumentar el consumo de frutas y verduras, dormir más o mejor, consumir menos alimentos procesados o pedir menos delivery no aparecen entre los primeros lugares.
El trabajo de Voices! revela también cuáles fueron los cambios que tuvieron mayor tasa de éxito. En primer lugar se encuentra realizarse chequeos médicos periódicos, con 90% de éxito entre quienes se lo propusieron. Bajar el consumo de sal y de carne, con 81 y79%, respectivamente, bajar el consumo de alcohol, 73%. Entre los hábitos más difíciles de sostener en el tiempo están: dejar de fumar (lo logró el 39%) y dormir más y mejor (53%).
Según los especialistas los cambios de hábito llevan entre 18 y 24 meses para ser efectivos, y son mucho más fáciles de realizar cuando se dan en grupo. Los hombres somos animales de costumbres arraigadas, pero al parecer la adopción de hábitos saludable nos cuesta más de la cuenta.









