Con la llegada de los primeros calores primaverales y ante la inminencia del próximo verano, las autoridades sanitarias argentinas se encuentran en alerta máxima debido al incremento alarmante de casos de dengue, una enfermedad transmitida por el mosquito vector Aedes aegypti.
Por Dr. Daniel Cassola
En el año 2023, los casos superaron los 132,000, según cifras oficiales del Ministerio de Salud de la Nación, sumando además 65 fallecidos, lo que ha generado una preocupación generalizada en el país.
El Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), publicado semanalmente por la autoridad sanitaria, ha revelado que el brote de dengue en 2023 es el más extenso y persistente registrado hasta ahora, superando a los brotes de las temporadas 2015/2016 y 2019/2020. En las últimas cuatro semanas, persiste la notificación de casos autóctonos e investigados en las provincias de la región del NEA (Noreste Argentino).
Según datos proporcionados por la cartera sanitaria nacional, se han notificado 342 casos probables sin antecedente de viaje, de los cuales 317 pertenecen a la región NEA, siendo Chaco la provincia más afectada con 289 casos, seguida por Formosa con 27 y Corrientes con 15. Otros casos aislados están siendo investigados en varias provincias del país.
El epidemiólogo e infectólogo cordobés Hugo Pizzi expresó su preocupación, señalando que las condiciones eran previsibles debido a la temperatura, la presencia de mosquitos, casos importados y brotes en la región. A pesar de la existencia de una vacuna presentada en agosto, Pizzi lamenta la falta de agilidad por parte del gobierno en la administración gratuita de la vacuna, destacando que la prevención mediante vacunación es más económica que el tratamiento de pacientes internados.
En términos de distribución espacial, 186 departamentos pertenecientes a 18 jurisdicciones han presentado confirmados de dengue sin antecedentes de viaje durante esta temporada. Sin embargo, la Provincia de Buenos Aires no registra circulación viral autóctona de dengue ni de chikungunya actualmente.
La situación se complica con la identificación de diferentes serotipos del virus en circulación. En la región del NOA (Noroeste Argentino), predomina el serotipo DENV-2, mientras que en el NEA se registra una mayor proporción de casos de DENV-1. A nivel nacional, la incidencia acumulada en la población general durante la temporada 2023 fue de 289 casos cada 100,000 habitantes, afectando principalmente a personas entre 15 y 65 años.
El BEN detalla que los signos y síntomas más frecuentes entre los casos notificados incluyen fiebre, cefalea, mialgias, artralgias y dolor retroocular, seguidos de náuseas, dolor abdominal, vómitos y diarrea. Hasta la semana epidemiológica 46/2023, se registraron 65 fallecidos, con una letalidad del 0.049%. La distribución por sexo muestra que el 57% de los casos fallecidos corresponden a personas de sexo femenino y el 43% a personas de sexo masculino.









